Camila Sosa Villada participó este sábado de una charla ante un auditorio colmado en el Malba, como parte del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires. En diálogo con Bartolomé Armentano, explicó por qué abandonó el proyecto teatral de Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams, donde iba a interpretar a Blanche DuBois bajo la dirección de Juan Parodi

La actriz y escritora se emocionó al recordar aquella decisión. Había dejado la obra dos semanas antes del comienzo de los ensayos, prevista para estrenarse en el Teatro San Martín

Sosa Villada contó que atraviesa una situación familiar compleja por los problemas de equilibrio de su madre y los estudios médicos que realiza. También reconoció que tiene dificultades con el consumo de alcohol y otras sustancias

Según explicó, el personaje de Blanche le resultaba demasiado cercano por su oscuridad y por el deterioro que atraviesa. Temía no llegar en buenas condiciones a los ensayos ni a las funciones y terminar desbordada antes del estreno

La decisión, señaló, fue conversada con el equipo del teatro y con el director. También recibió mensajes de quienes se sintieron perjudicados por su salida

Una novela sobre el reproche y los límites del amor

Durante el encuentro, la autora leyó fragmentos de El libro de los reproches, su próxima novela, que será publicada por Tusquets. Contó que la obra nació a partir de la idea psicoanalítica de los “diques anímicos”: barreras construidas para contener la vergüenza, el asco y el miedo

En la historia, un hombre se enamora del fantasma de su madre. Sosa Villada definió el reproche como un afecto de mala reputación, aunque especialmente fértil para la literatura. También describió la escritura del libro como una incursión en un territorio triste y desconocido

Al hablar de su método, dijo que no busca innovar deliberadamente. Prefiere escribir sin un plan cerrado, como quien recorre una casa a oscuras y encuentra aquello que necesita

La conversación también pasó por Marguerite Duras, Billie Holiday, Mary Oliver, Alberto Migré, el mito de Pasífae y las adaptaciones cinematográficas de su obra Tesis sobre una domesticación

Críticas al ambiente literario y a la educación

Sosa Villada se refirió además a la vergüenza que le provocan algunas entrevistas antiguas y recordó una aparición televisiva en la que había presumido de tener un amante por día

También cuestionó la formación recibida en la Argentina, que, según planteó, no prepara a las personas para administrar el dinero. Relató que debió aprender cuestiones financieras cuando comenzó a ganar más y que una contadora le recomendó abrir una cuenta en dólares en el exterior

La escritora denunció la existencia de un maltrato silencioso dentro de la comunidad literaria, ejercido por críticos, colegas, editoriales y organizadores de festivales. Recordó, además, las sospechas que circularon sobre la autoría de Las malas, novela por la que obtuvo el Premio Sor Juana Inés de la Cruz en 2020

“Las malas” fue también el punto de partida para hablar de los prejuicios que enfrentó como autora trans. Sosa Villada sostuvo que no busca agradar a todos, pero sí resistir las formas de hostigamiento que intentan deslegitimar su trabajo

Una respuesta frente a los discursos de odio

Durante las preguntas del público, pidió que se compren más libros escritos por mujeres y recomendó Pez, piedra, pájaro, la nueva novela de Luciana de Luca. También mencionó su vínculo con su editora, Paola Lucantis

Al referirse al discurso del Gobierno hacia las personas trans, afirmó que el momento exige una actitud activa frente al odio. En ese sentido, sostuvo que no alcanza con buscar respuestas amables y que quienes son atacados también deben organizarse para defenderse