El 1° de agosto marca una fecha clave en el calendario popular argentino: es el momento elegido para tomar caña con ruda, una costumbre que se mantiene viva desde hace generaciones y que se asocia con la salud, la fortuna y la protección

Cómo se prepara

La receta es simple. Hay que colocar ramas y hojas limpias de ruda macho dentro de una botella de caña

Después, el recipiente debe cerrarse bien y guardarse en un lugar fresco, seco y oscuro durante un mes. Lo ideal es iniciar la preparación a fines de junio o el 1° de julio, para que la mezcla alcance a macerarse

Un origen ligado al invierno

La tradición tiene raíces en el noreste argentino, donde pueblos originarios de Misiones y Corrientes incorporaron la bebida como respuesta a las condiciones duras del invierno

Con la llegada de la caña de azúcar durante la colonización española, los guaraníes le atribuyeron propiedades medicinales a esta mezcla, que pasó a funcionar como un remedio natural frente al frío, las lluvias y las enfermedades que afectaban tanto a las personas como al ganado

Cómo se toma

El ritual indica beberla en ayunas, de preferencia durante la madrugada o temprano en la mañana

No hay una única forma de hacerlo: algunas personas toman siete sorbos, otras tres tragos, un trago largo o incluso un vaso entero

El vínculo con la Pachamama

Con el tiempo, esta costumbre se entrelazó con el Día de la Pachamama, la celebración que honra a la Madre Tierra en el noroeste argentino

Aunque ambas tradiciones tienen orígenes distintos, hoy conviven en una misma práctica cargada de sentido simbólico. En ese momento, también suele pronunciarse la expresión “kusiya, kusiya”, que en quechua significa “ayúdame, ayúdame”, como una forma de pedido para atraer buenos tiempos y alejar los malos augurios