Canadá aplicó nuevos aranceles de hasta 50% sobre bienes estadounidenses por un valor de USD 20 mil millones, en una medida diseñada para aumentar la presión sobre la administración de Donald Trump luego del fracaso de las conversaciones comerciales bilaterales

La decisión profundiza la disputa entre ambos países, que ya arrastraban tensión tras los gravámenes del 50% impuestos por Estados Unidos a productos canadienses. El primer ministro Mark Carney acusó a Washington de intentar subordinar a su país y sostuvo que, durante las negociaciones, la Casa Blanca buscó afectar a las principales industrias canadienses

Golpe selectivo a la economía estadounidense

Las nuevas tarifas no impactan de forma uniforme. Según expertos citados por CBS, el diseño de las medidas perjudica más a los estados con fuerte base manufacturera que a aquellos con economías centradas en la agricultura, cuyos productos principales quedaron exentos

El paquete incluye gravámenes de 15%, 25% y 50% sobre más de 800 categorías de productos fabricados en Estados Unidos. Entre los bienes alcanzados por la tasa más alta figuran acero, aluminio, muebles y distintas prendas de vestir

En tanto, electrodomésticos, productos lácteos, pescado, mariscos y artículos derivados del acero o del aluminio enfrentarán un arancel de 25%. También se mantienen los impuestos vigentes sobre automóviles

Una disputa con fondo político

Ottawa sostiene que busca proteger a sus empresas y reducir la dependencia de importaciones estadounidenses, más costosas para los consumidores locales. Del otro lado, funcionarios estadounidenses afirman que Canadá rechaza una oferta comercial favorable y exige acceso unilateral a su mercado

Carney también denunció que en las conversaciones aparecieron como puntos de conflicto la visibilidad de contenidos en francés en plataformas de streaming y las normas de etiquetado en ese idioma. El mandatario rechazó que esas protecciones puedan ponerse sobre la mesa. “Para los estadounidenses, las cuestiones sobre el idioma francés y la cultura francófona son irritantes. Aquí en Canadá, son derechos”, afirmó

Calendario en plena campaña

Las tarifas entrarán en vigor el 8 de septiembre, a menos de dos meses de las elecciones generales en Estados Unidos. Ottawa apuesta a que esa cercanía electoral obligue a votantes y legisladores a empujar una salida negociada

El impacto también alcanza a Canadá. Analistas de Oxford Economics advirtieron que los gravámenes podrían sumar 0,3 puntos porcentuales a la inflación en 2027 y frenar el crecimiento por la incertidumbre comercial

Apoyos y consumo local

Ante los riesgos para su propia economía, el gobierno canadiense prepara préstamos para empresas y ayudas por desempleo. La ministra de Empleo, Patty Hajdu, confirmó esas medidas para amortiguar el golpe sobre trabajadores y compañías

Además, las autoridades pidieron priorizar productos hechos en Canadá. Joly dialogó con minoristas y supermercados para que los artículos nacionales estén claramente identificados en las góndolas, en un intento por reforzar el consumo local mientras continúa la pulseada con Washington