La sigla GLOF remite a Glacial Lake Outburst Flood, es decir, una inundación provocada por el desborde de un lago glaciar. Ese es el mecanismo que los especialistas creen que pudo estar detrás de la tragedia registrada en Nepal, donde ya se contabilizan al menos 270 muertos y más de 1.300 desaparecidos
La hipótesis apunta a un enorme bloque de hielo que se desprendió desde gran altura y desencadenó una masa de agua, barro, rocas y sedimentos que bajó por las laderas con una fuerza devastadora
El colapso del glaciar
El desastre habría comenzado con el derrumbe de una porción de glaciar en las montañas de Nepal, cerca del Tíbet chino. El desprendimiento se habría producido desde unos 5.200 metros de altura y luego habría caído en un valle, transformándose en un flujo denso que arrastró árboles, piedras y material suelto
Según el análisis de especialistas, el hielo habría descendido primero casi 1.200 metros, comenzó a derretirse y a cargar sedimentos, y después sufrió otra caída de unos 3.000 metros hasta alcanzar los ríos. Esa combinación de impacto, pendiente y volumen multiplicó la fuerza del flujo
El resultado fue una masa hiperconcentrada, similar al hormigón húmedo, capaz de superar ampliamente los 100 kilómetros por hora y, en algunos tramos, alcanzar hasta 200
Una ola de lodo y rocas
La corriente golpeó primero un puesto fronterizo y luego siguió río abajo hacia Nepal, donde inundó pueblos y derribó puentes y edificios. Imágenes de cámaras de seguridad mostraron el avance del barro cubriendo la zona mientras la gente huía
El episodio fue tan intenso que quedó registrado como un evento sísmico de magnitud 5,2 a las 8:37 hora local, aunque después se determinó que no se trató de un terremoto, sino de un colapso glaciar con flujo de escombros
Cómo se reconstruye la tragedia
Como el área afectada es de difícil acceso, los expertos trabajan con mediciones de campo e imágenes satelitales tomadas antes y después del episodio para reconstruir lo ocurrido. Aun así, calcular con precisión cuánto hielo se desprendió llevará tiempo
Las estimaciones preliminares van desde medio millón de metros cúbicos hasta decenas de millones de metros cúbicos
Una amenaza que crece
El GLOF suele asociarse al retroceso de los glaciares por el calentamiento global. En muchos casos, el agua queda retenida detrás de una pared frágil de escombros y, cuando esa barrera cede, se libera de forma repentina
En este caso, sin embargo, algunos expertos señalaron que no detectaron lagos glaciares visibles cerca del punto del colapso. Esa ausencia complica explicar una inundación de tal magnitud y deja en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades de montaña, muchas veces instaladas en zonas poco monitoreadas
La alerta y el margen de reacción
Las autoridades de Nepal recibieron la primera notificación de inundación alrededor de las 9:00 locales y comenzaron a advertir a las poblaciones ubicadas a lo largo del río Bhote Khoshi. No está claro cuántas personas alcanzaron a enterarse a tiempo ni cuánto margen real tuvieron para escapar
Para quienes viven bajo glaciares inestables, el riesgo es alto. Incluso con aviso, la respuesta es limitada: correr o usar un vehículo no suele servir frente a una masa de lodo y agua que se desplaza como un bloque sólido. La única salida posible es ganar altura con rapidez
Además, la magnitud de la ola, que en algunos tramos de ladera habría alcanzado decenas de metros, complica las tareas de rescate a lo largo de los 60 kilómetros afectados por la posible caída de grandes rocas
Un problema que no respeta fronteras
El calentamiento global mantiene bajo presión a los glaciares de todo el planeta. Su retroceso no solo eleva el riesgo de desastres, sino que también reduce fuentes de agua vital para las comunidades río abajo
Para los especialistas, la respuesta no pasa solo por la ciencia, sino también por una cooperación más sólida entre países para compartir datos y monitoreo en zonas de alta montaña