El tabaquismo es una de las principales causas asociadas al cáncer de pulmón. Aunque dejar de fumar reduce los riesgos, quienes mantuvieron el hábito durante años pueden necesitar controles médicos incluso después de abandonarlo

Una de las herramientas que se encuentra en evaluación para detectar la enfermedad de manera temprana es la tomografía computada de baja intensidad. El estudio busca identificar lesiones antes de que el cáncer avance y puede realizarse mediante obras sociales y sistemas de salud pública, según la disponibilidad

Quiénes forman parte del grupo de mayor riesgo

La recomendación está dirigida especialmente a personas de entre 50 y 80 años que hayan fumado una cantidad significativa de cigarrillos a lo largo de su vida

Se considera un antecedente relevante haber consumido al menos 20 paquetes de cigarrillos en total o haber fumado dos paquetes por día durante diez años. También deben mantener la vigilancia médica quienes dejaron de fumar en los últimos 15 años, ya que el riesgo puede persistir

Dejar de fumar sigue siendo la principal prevención

El abandono del cigarrillo es la medida más importante para prevenir el cáncer de pulmón. La edad no debería ser un impedimento: dejar de fumar puede aportar beneficios tanto a los 30 como a los 50 o a los 90 años

La detección tardía dificulta el tratamiento y reduce las posibilidades de controlar la enfermedad. Por eso, las personas con antecedentes de tabaquismo deben consultar con un profesional de la salud para evaluar si corresponde realizar estudios de control

La existencia de personas que fumaron durante toda su vida y alcanzaron edades avanzadas no elimina el riesgo. Esos casos son excepcionales y no representan el resultado más frecuente entre quienes mantuvieron el hábito durante muchos años