Después de más de un siglo utilizando referencias geográficas y nombres de viviendas, Carmel-by-the-Sea comenzó a incorporar números a sus direcciones durante 2026

La medida alcanza a las propiedades residenciales y a los edificios de esta localidad californiana, habitada por unas 3000 personas. El objetivo es hacer más sencilla la identificación de los inmuebles y mejorar la atención de servicios esenciales

Una respuesta a las necesidades actuales

El cambio fue aprobado por el Concejo Municipal tras años de debate sobre la conveniencia de modificar una tradición vigente desde que la localidad se constituyó como ciudad, en 1916

Entre las principales razones estuvieron las dificultades de ambulancias y equipos de emergencia para ubicar algunas viviendas. También influyeron el envejecimiento de parte de la población y el aumento de las entregas de paquetes, medicamentos y otros productos

Los nuevos números ya fueron asignados y deben colocarse en lugares visibles desde la calle. Además, las direcciones forman parte de los registros oficiales y pueden ser utilizadas por distintas instituciones

Un pueblo acostumbrado a ubicarse sin numeración

Durante décadas, las propiedades de Carmel-by-the-Sea se identificaron mediante la intersección de calles, la ubicación dentro de una manzana o el nombre de cada vivienda

Para localizar un edificio, por ejemplo, era necesario conocer la calle en la que se encontraba y las avenidas que delimitaban su ubicación. Esta forma de orientación se convirtió en uno de los rasgos distintivos de la localidad

La costumbre también estuvo vinculada con una identidad urbana marcada por la arquitectura, las calles y la presencia histórica de artistas y escritores. En la década de 1920, una campaña política incluso utilizó el lema “Keep Carmel Off the Map”

Los apartados postales mantienen su función

La creación de direcciones físicas no reemplazó el sistema de apartados postales que los habitantes utilizan desde hace décadas

El correo continúa entregándose en los casilleros de la oficina postal del centro y no directamente en las viviendas. Por eso, ambas modalidades cumplen funciones distintas: los nuevos números permiten localizar cada propiedad, mientras que los apartados siguen concentrando la correspondencia

Una tradición que no desaparece

La numeración busca resolver necesidades prácticas sin eliminar las referencias que forman parte de la identidad de Carmel-by-the-Sea

Los nombres de las viviendas y sus características arquitectónicas continuarán siendo elementos habituales para reconocer los inmuebles y orientarse por el pueblo