Todo ocurrió en diciembre pasado, durante un operativo de incineración de estupefacientes secuestrados en distintos procedimientos en Chaco. En el trayecto hacia el predio, dos efectivos se sacaron una foto con parte de la carga y la enviaron a un grupo de WhatsApp. Poco después, comenzaron a aparecer mensajes y audios que, para la fiscalía, dejaron al descubierto la maniobra

El Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Resistencia acusó a ocho policías provinciales por el robo de casi 10 kilos de cocaína y pidió la apertura del juicio oral. Según la investigación, el plan habría sido organizado por el comisario Rubén Alegre, jefe del operativo

La maniobra bajo custodia policial

De acuerdo con la acusación, el día de la quema, Gustavo Quizama, Franco Ramírez, Juan Nicolás Almirón Núñez, Néstor Ariel Urne Canteros y Gustavo Jesús Acosta sustrajeron 9,490 kilos de cocaína que estaban bajo custodia. Para la fiscalía, luego intentaron comercializarla

Los investigadores sostienen además que otros dos agentes, Gastón Villalba y Francisco García, también participaron del hecho. Villalba habría intervenido en la preparación de ladrillos de yeso para reemplazar los panes de cocaína que debían ser destruidos, mientras que García habría quedado encargado de colocar la droga robada en el mercado

Chats, audios y una selección de personal

La quema se realizó el 18 de diciembre, con presencia de autoridades policiales y judiciales. En ese contexto, el secretario del juzgado advirtió movimientos irregulares cuando la sustancia era trasladada desde el móvil policial hacia la fosa de incineración. Allí detectó la falta de ocho paquetes ocultos dentro de la cabina del vehículo y otro más en la mochila de uno de los efectivos

También se halló en otra mochila un paquete con un ladrillo de yeso que simulaba ser cocaína. Para la fiscalía, ese elemento formaba parte del plan de sustitución

Entre los elementos reunidos por los investigadores figuran chats en grupos de WhatsApp y un audio atribuido a Quizama, enviado el día previo al procedimiento, en el que hablaba de cuánto podía “manotear” y preguntaba por el precio de venta de los estupefacientes. En otro intercambio, uno de los acusados escribió: “Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas”

Las penas que pidió la fiscalía

La fiscalía pidió 15 años de prisión para Alegre; 12 para Ramírez; 11 para Quizama, Almirón Núñez y Urne Canteros; 8 para Acosta; y 8 para Villalba y García. También reclamó la inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena para todos los imputados

La acusación presentada constituye el paso previo a la audiencia de control, donde se fijarán las bases para el juicio oral