Christa Pike fue dada de alta de un hospital local y trasladada al Centro de Rehabilitación Deborah K. Johnson, donde permanece bajo atención médica en prisión. La mujer sobrevivió a dos inyecciones letales aplicadas el 30 de septiembre, en un intento de ejecución que no logró completarse
Pike, condenada a muerte en 1996 por asesinar a una compañera, estuvo varios días inconsciente e intubada como consecuencia del procedimiento. Sus abogados informaron que ya logró caminar y que continúa en recuperación
Preocupación por las secuelas
El equipo legal pudo visitarla por primera vez el 6 de octubre, después de que recuperara el conocimiento. Los médicos habían advertido un día antes sobre la posibilidad de una muerte cerebral
Si bien su estado mostró signos de mejoría, sus representantes expresaron preocupación por el posible daño psicológico y por las secuelas duraderas que el episodio podría provocar en su funcionamiento cognitivo
La mujer agradeció la atención recibida por parte de los equipos de emergencia y del personal médico. Sus abogados señalaron que continuarán siguiendo de cerca su evolución