Cleveland deberá esperar otra temporada para volver a disputar una Serie Mundial. Los Guardians perdieron 7-3 ante Tampa Bay en el sexto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana y quedaron eliminados
Los Rays se enfrentarán a los Milwaukee Brewers en la Serie Mundial, en una definición inédita desde 1980 entre dos equipos que buscan conquistar por primera vez el título
Tampa Bay remontó el control de la serie
Cleveland había ganado dos de los primeros tres encuentros y parecía encaminar la serie al imponerse en el comienzo. Sin embargo, Tampa Bay ganó los tres partidos siguientes y aprovechó su superioridad en la rotación abridora, el bullpen y el rendimiento ofensivo durante el tramo final
Los Rays enfrentaron repetidamente a los mejores relevistas de Cleveland y ajustaron sus turnos al bate a medida que avanzaba la serie. El cuerpo de lanzadores de los Guardians había conseguido 27 ponches en los tres primeros partidos, pero el lunes no logró el primero hasta la quinta entrada, cuando Daniel Espino ponchó a Victor Mesa Jr
Para entonces, Tampa Bay ya ganaba 3-0. Cleveland tampoco consiguió tomar la ventaja durante las últimas 25 entradas de la serie. El cansancio terminó afectando a un equipo que había liderado la Liga Americana con 41 victorias tras comenzar abajo en el marcador
Dos jonrones sentenciaron el partido
El manager Stephen Vogt utilizó a ocho relevistas y dejó abierta la duda sobre si Gavin Williams, ganador del tercer partido con nueve ponches en cinco entradas, habría sido una alternativa para lanzar con apenas tres días de descanso
Tampa Bay también logró imponerse ante Cade Smith, el cerrador derecho y uno de los principales relevistas de Cleveland. En la séptima entrada, Junior Caminero conectó el primer lanzamiento, una recta cortada, por encima del poste de foul del jardín izquierdo para producir un jonrón de dos carreras y ampliar la ventaja a 5-1
En la octava entrada, Yandy Díaz conectó otro cuadrangular de dos carreras ante Hunter Gaddis y puso el marcador 7-3
Cleveland había ganado la División Central de la Liga Americana y luego había vencido a los Chicago White Sox en la serie divisional, después de imponerse en tres partidos consecutivos. Desde su último campeonato, conseguido ante los Boston Braves en 1948, los Guardians habían llegado cuatro veces a la Serie Mundial sin volver a conquistarla