Las fuerzas de seguridad de Colombia capturaron a un presunto dirigente de alto rango de Tren de Aragua, en una operación que el Comando Sur de Estados Unidos presentó como una señal del fortalecimiento de la cooperación militar entre ambos países
El detenido fue identificado como Luis Saúl Pérez Nieto, conocido por los alias de “Páez” y “Nairobi”. Según la policía colombiana, habría coordinado redes de armas y narcotráfico de la banda en distintos países de la región
Golpe a una red transnacional
Las autoridades sostienen que Pérez Nieto impulsó la expansión de Tren de Aragua en Perú y ayudó a articular operaciones de tráfico de drogas y armamento en varios puntos del continente
El grupo surgió como una organización carcelaria en la prisión de Tocorón, en Venezuela, y con el tiempo se transformó en una estructura criminal con presencia transnacional. En 2023, Pérez Nieto escapó de ese penal junto con Héctor “Niño Guerrero” Guerrero Flores, señalado como uno de los jefes de la banda
Las fuerzas colombianas indicaron que la captura contó también con participación de la DEA. Washington, además, reclamaba su arresto y eventual extradición por cargos vinculados con terrorismo, lavado de dinero, narcotráfico y conspiración criminal
Más presión en la frontera
La operación se produce en un momento de mayor coordinación entre Estados Unidos, Colombia y Ecuador para enfrentar a organizaciones dedicadas al contrabando de drogas, la minería ilegal y la trata de personas en la zona fronteriza
Días antes, un alto jefe militar estadounidense se reunió con autoridades colombianas en Tumaco y luego viajó a Ecuador para discutir una estrategia común orientada a perseguir a las cúpulas criminales y desarticular su logística
Colombia y Ecuador figuran entre los pocos gobiernos de la región que aceptaron operaciones conjuntas con fuerzas estadounidenses contra grupos delictivos en su territorio
Chile también acelera extradiciones
En paralelo, Chile anunció la llegada de dos presuntos líderes de Tren de Aragua extraditados desde Estados Unidos y Colombia para enfrentar cargos por el secuestro y asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda en 2024
Las autoridades chilenas acusaron a uno de ellos, Rafael Enrique Gámez Salas, de dirigir la facción Los Piratas. El otro, Alfredo Camilo Carrillo Ortiz, fue señalado de colaborar en la planificación del crimen y de controlar el asentamiento informal donde fue enterrado el cuerpo de Ojeda
Las extradiciones fueron presentadas por funcionarios chilenos como una prueba concreta de la ofensiva regional contra el crimen organizado