Despertar con ronchas no siempre apunta a la misma causa. Para distinguir entre una picadura de chinche de cama y una de mosquito conviene observar tres claves: cómo luce la lesión, cuándo apareció y en qué parte del cuerpo está

La forma de la lesión da la primera pista

La chinche de cama suele dejar varias marcas rojas alineadas, en fila o en zigzag, con comezón intensa y, a veces, una pequeña ampolla en la punta. El mosquito, en cambio, deja una sola elevación rojiza, con un punto central de punción y sin agrupamiento

La diferencia ocurre porque la chinche puede picar varias veces mientras se desplaza sobre la piel, mientras que el mosquito lo hace una sola vez por sitio

El momento en que aparece también importa

Las picaduras de chinche suelen relacionarse con la noche, cuando la persona duerme. Además, en algunas personas la reacción puede tardar hasta 14 días en notarse o incluso no hacerse visible

La del mosquito aparece más rápido: en minutos puede verse la zona enrojecida, inflamada y con comezón inmediata

Las zonas expuestas son las más afectadas

Las chinches suelen morder la piel descubierta durante el sueño, como cara, cuello, brazos, manos y piernas. No atraviesan la ropa

El mosquito también suele atacar zonas expuestas, pero puede hacerlo en cualquier momento y en cualquier parte del cuerpo

Qué riesgo real representan

En ambos casos, la saliva del insecto provoca inflamación y picazón. Las complicaciones graves son poco frecuentes, aunque rascarse demasiado puede causar infecciones secundarias en la piel

La chinche de cama no transmite enfermedades infecciosas a los humanos. Su principal problema es la molestia, la interrupción del sueño y la irritación que deja en la piel

Señales de infestación en casa

Las chinches pueden llegar en ropa, muebles o equipaje, y durante el día suelen esconderse en grietas, colchones, marcos de cama y costuras de sillones

Entre las señales de alerta están los puntos rojos oscuros o negros en sábanas, alfombras o muebles, además de despertar con piquetes nuevos que no estaban la noche anterior

Cómo prevenirlas

Para reducir el riesgo, se recomienda lavar sábanas, colchas y fundas con agua caliente y detergente, usar protectores para colchón y evitar llevar a casa colchones o muebles tapizados recogidos de la calle

También ayuda aspirar las zonas afectadas, sellar grietas y lavar la ropa a temperatura alta, con secado máximo por al menos 30 minutos

Si la infestación se confirma, la fumigación debe hacerla un especialista autorizado con plaguicidas registrados. Ante dudas sobre cualquier piquete, conviene buscar orientación médica