LONDRES.- Una serie de ataques contra el aeropuerto internacional de Riad y la sede de Saudi Aramco expuso las dificultades de Arabia Saudita para proteger su territorio frente a los hutíes, el movimiento que controla el noroeste de Yemen
Las ofensivas también golpearon la imagen del reino como destino seguro para las inversiones, en un momento en que busca atraer capital extranjero y reducir su dependencia del petróleo
De la asistencia extranjera a la producción propia
Irán proporciona armas, dinero y entrenamiento a los hutíes, conocidos formalmente como Ansar Allah, desde hace más de una década. Teherán niega haber violado el embargo de armas impuesto por Naciones Unidas
Con apoyo de los Guardianes de la Revolución iraníes y de miembros de Hezbollah, los hutíes aprendieron a operar sistemas de misiles y a ensamblar drones y otros proyectiles
Antiguos ingenieros militares y especialistas formados localmente ayudaron a convertir esos conocimientos en una capacidad industrial propia. El objetivo dejó de ser únicamente recibir armamento: también consistió en fabricar y adaptar componentes
La estrategia incluyó el uso de piezas de doble uso, civiles y militares, para construir drones e incluso misiles balísticos. La coalición liderada por Arabia Saudita afirmó haber interceptado varios proyectiles y destruido 127 depósitos y plataformas de lanzamiento
Una red de suministros más amplia
Los hutíes tampoco dependen exclusivamente de las importaciones iraníes. Un cargamento incautado por el gobierno yemení reconocido internacionalmente contenía componentes enviados desde China que, según un informe citado en el artículo, podían utilizarse para fabricar misiles balísticos avanzados de alcance medio
Irán continuó aportando tecnología especializada, conocimientos técnicos y piezas difíciles de conseguir en el mercado comercial. Además, los hutíes experimentaron con inteligencia artificial para mejorar sus armas, incluido el software de un cohete guiado y proyectos vinculados con misiles de más de 2000 kilómetros de alcance
Defensas exigidas por la guerra
Mientras el grupo ampliaba su capacidad de producción, las defensas aéreas de los aliados de Estados Unidos en la región se encontraban bajo una presión creciente
Desde el inicio de la guerra desencadenada por ataques estadounidenses e israelíes contra Irán a fines de febrero, Estados Unidos utilizó grandes cantidades de misiles interceptores para proteger sus bases, Israel y a los países del Golfo
La extensión territorial saudita hace más difícil cubrir el país que proteger a Israel o una base militar estadounidense. Especialistas consideran que su red integrada de defensa aérea todavía no alcanza el nivel de la israelí o la ucraniana
La experiencia acumulada en el conflicto
Los hutíes combaten desde 2014 contra fuerzas respaldadas por Arabia Saudita en la guerra civil yemení, que entró en una frágil tregua en 2022
Tras la ofensiva israelí sobre Gaza en 2023, comenzaron a lanzar cohetes contra Israel y a atacar buques en el mar Rojo. La guerra entre Estados Unidos e Irán reavivó luego el conflicto civil en Yemen, cuando el grupo ya había adquirido nuevas capacidades
La combinación de entrenamiento, cadenas de suministro diversificadas y experiencia operativa permitió a los hutíes fabricar armas cada vez más sofisticadas, mientras el desgaste de las defensas regionales dejó a Arabia Saudita más expuesta