Con el aumento del precio de la electricidad residencial en Estados Unidos, el uso intensivo del aire acondicionado en verano puede presionar todavía más las facturas de los hogares

En ese contexto, el ingeniero Jorge Morales de Labra sostuvo que la clave no está solo en regular mejor el equipo, sino en evitar que el calor entre en la casa

Bloquear el sol, la primera medida

Según explicó, cuando una habitación recibe sol durante todo el día conviene instalar un toldo o alguna protección similar. La idea es frenar la radiación antes de que caliente el interior y obligue al aire acondicionado a trabajar más

También señaló que el estado de las ventanas, los cerramientos y el aislamiento del tejado influye de forma directa en la temperatura interna y, por lo tanto, en el gasto energético

Ventilar en la hora correcta

Morales de Labra añadió que ventilar la vivienda en el momento adecuado ayuda a ahorrar. En verano, recomendó abrir las ventanas a primera hora de la mañana, cuando el aire exterior todavía está más fresco

En invierno, en cambio, indicó que lo más conveniente es hacerlo al mediodía, para no perder el calor acumulado dentro de la casa

Más hogares, más consumo

Los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos muestran que el precio promedio pagado por los hogares estadounidenses en junio de 2026 fue de 18,34 centavos por kWh, frente a 17,47 centavos un año antes, un alza interanual del 5%

La misma fuente indica que el aire acondicionado está presente en el 89% de los hogares del país y que, en 2020, representó cerca del 19% del consumo eléctrico total de los hogares estadounidenses

Con ese nivel de uso, las medidas para reducir la entrada de calor y mejorar el aislamiento pueden marcar la diferencia en la factura mensual