Corea del Norte lanzó al menos un proyectil hacia el mar, informó el ejército de Corea del Sur. El disparo se dirigió hacia las aguas orientales norcoreanas, aunque inicialmente no se precisó la distancia recorrida ni el tipo de arma utilizada

El lanzamiento se produjo un día después de que Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, rechazara las exigencias de Seúl para que Pyongyang ofreciera disculpas por las explosiones de minas terrestres que hirieron a tres soldados surcoreanos

Corea del Sur y el Comando de Naciones Unidas atribuyeron esos artefactos a minas colocadas por Corea del Norte al sur de la línea de demarcación militar. Pyongyang negó previamente su responsabilidad y advirtió que respondería si las fuerzas surcoreanas atacaban a sus tropas durante las labores de fortificación fronteriza

Seúl también reclamó el cese de la instalación de minas y barreras antitanque en la frontera. Estas obras se intensificaron después de que Kim Jong Un abandonara en 2024 el objetivo de reconciliación con Corea del Sur y definiera al país vecino como un adversario permanente

Kim Yo Jong calificó de “absolutamente patéticas” las demandas surcoreanas y afirmó que Corea del Norte pretende cortar para siempre sus vínculos con el Sur

El nuevo lanzamiento se suma a una serie de demostraciones militares realizadas en las últimas semanas, entre ellas pruebas de un supuesto sistema de misiles hipersónicos, ejercicios con fuego real y la incorporación de un nuevo buque de guerra

Kim Jong Un continúa impulsando el programa nuclear norcoreano pese a los llamados de Estados Unidos para reanudar el diálogo. Las negociaciones entre Pyongyang y Washington se interrumpieron en 2019, tras el fracaso de las conversaciones con el entonces presidente Donald Trump

Desde entonces, Corea del Norte estrechó su relación con Moscú y envió miles de soldados y grandes cantidades de armamento para respaldar la guerra del presidente ruso Vladimir Putin en Ucrania

En agosto, Trump redujo la escala de un importante ejercicio militar conjunto entre Estados Unidos y Corea del Sur, en un intento aparente por reactivar los contactos con Pyongyang. El gobierno norcoreano rechazó hasta ahora ese acercamiento y exige que Washington abandone lo que denomina una “política hostil”, que incluye las sanciones y las maniobras militares conjuntas

Además, Pyongyang reclama que Estados Unidos deje de exigir la desnuclearización como condición previa para retomar las conversaciones