La Universidad de Cornell encargará una revisión externa de su actuación ante la denuncia de una presunta violación grupal ocurrida en 2024. El anuncio se produjo tras una demanda civil que generó fuertes críticas contra la institución y las autoridades fiscales de Nueva York

El rector de Cornell, Michael Kotlikoff, afirmó que respaldará junto con el consejo de administración una investigación independiente a cargo de un estudio jurídico externo. El análisis abarcará todos los aspectos relacionados con la gestión del caso

Según la demanda, la estudiante denunciante afirmó que fue drogada con ketamina, agredida y violada por siete integrantes de la fraternidad Chi Phi

“Esta ha sido una de las semanas más difíciles de nuestra historia”, expresó Kotlikoff, quien reconoció que integrantes de la comunidad universitaria atraviesan momentos de enojo y tristeza

Nueva York reabrió la investigación penal

La investigación penal se reabrió el lunes, luego de que la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designara a la fiscal general del estado, Letitia James, para dirigir las pesquisas

Hochul sostuvo que la denunciante relató durante horas lo ocurrido ante la policía y que, de acuerdo con la nueva información, había sido clara al afirmar que no había consentido la agresión

Kotlikoff aseguró que Cornell no esperará a que concluyan la investigación penal o la revisión externa para tomar medidas. La universidad, dijo, continuará actuando para abordar este tipo de situaciones

Medidas contra la fraternidad y los estudiantes

Después de las acusaciones, Cornell clausuró la fraternidad y suspendió temporalmente a los estudiantes señalados. Varios de ellos fueron expulsados posteriormente

Las autoridades locales habían explicado que en 2024 decidieron no iniciar un proceso judicial porque, a su criterio, el testimonio de la denunciante no acreditaba la falta de consentimiento en las relaciones sexuales

Mientras el caso volvió a ocupar la atención pública, los mensajes de apoyo identificados con el hashtag #IAmJaneDoe se multiplicaron en TikTok, X e Instagram. El seudónimo se utiliza habitualmente en el sistema judicial estadounidense para proteger la identidad de una persona

Un estudio realizado en 2020 por la Asociación de Universidades Estadounidenses en 33 centros educativos señaló que una de cada cuatro estudiantes universitarias en Estados Unidos declaró haber sufrido contacto sexual forzado o una situación sexual para la que no pudo dar su consentimiento