Taylor y Catherine Haskins dejaron la ciudad de Nueva York y se mudaron a Westport, una pequeña localidad ubicada en el norte del estado. Allí encontraron el lugar para desarrollar un nuevo proyecto de vida vinculado con la cultura
La pareja eligió un antiguo molino harinero histórico y fijó su residencia en la comunidad para hacerse cargo de la renovación completa del edificio. La reapertura del espacio se concretó el 1° de octubre bajo el nombre de The Mill
Un molino convertido en centro cultural
Los propietarios describen la antigua instalación industrial como un “oasis cultural” para los habitantes de la región y los visitantes. El edificio reúne galerías de arte, una sala para presentaciones y conciertos, y un bar clandestino inspirado en la estética Art Déco
La propuesta combina artes visuales, música y gastronomía dentro de una construcción histórica de tres niveles. Taylor y Catherine también se ocupan de seleccionar las exposiciones y las agrupaciones musicales que participan de la programación
Las galerías presentan colecciones temporales de artistas regionales e internacionales. Además, el lugar recibe actividades culturales comunitarias y eventos privados
Arquitectura industrial y música en vivo
Antes de la remodelación, el viejo molino se encontraba en un avanzado estado de deterioro. Las obras permitieron recuperar sus amplios espacios y conservar elementos de la arquitectura industrial del siglo XIX, entre ellos las antiguas vigas de madera
El lounge de estilo vintage ofrece un área de descanso con muebles de época, detalles retro y una propuesta de coctelería. Este ambiente acompaña los espectáculos musicales en un entorno íntimo
La sala de conciertos fue acondicionada para recibir presentaciones de jazz y música experimental en formato acústico. También cuenta con tecnología de sonido e iluminación para eventos artísticos de pequeña escala
Con la recuperación del inmueble, la pareja impulsó una alternativa de turismo cultural para el condado. The Mill busca atraer visitantes de distintas ciudades del estado de Nueva York y contribuir a la revitalización de la zona rural mediante el arte y la conservación del patrimonio