La Defensoría del Pueblo encendió las alarmas por la escalada de violencia en el Catatumbo, Norte de Santander, luego de reportar nuevos hechos que afectaron a civiles en Sardinata y Tibú, además de amenazas contra personeros de la región

Heridos en zonas rurales

En Mate Lata, zona rural de Sardinata, seis personas habrían resultado heridas por la explosión de un artefacto lanzado desde un dron. Según la información preliminar, tres de ellas sufrieron lesiones de gravedad

La entidad también informó sobre otro caso en Pachelli, jurisdicción de Tibú, donde un adulto mayor resultó gravemente herido por un artefacto asociado a minas antipersonal o municiones sin explosionar. El ataque le habría causado la pérdida de una extremidad

Alertan por amenazas a personeros

Además de las afectaciones a la población civil, la Defensoría advirtió sobre amenazas y mensajes estigmatizantes contra la labor de los personeros del Catatumbo difundidos en redes sociales

El organismo expresó su respaldo a la Asociación de Personeros del Catatumbo y rechazó los señalamientos que buscan vincular a funcionarios encargados de la defensa de derechos humanos con actores armados. También pidió medidas urgentes para proteger su vida, su integridad y el ejercicio independiente de sus funciones

Exigen respeto al Derecho Internacional Humanitario

La Defensoría reiteró que las comunidades, las autoridades civiles y quienes defienden derechos humanos deben quedar al margen de las hostilidades

También recordó a los grupos armados la obligación de respetar a la población civil y cumplir las normas del Derecho Internacional Humanitario, en especial los principios de distinción, precaución y proporcionalidad. A las Fuerzas Militares les pidió fortalecer la planeación y evaluación de sus operaciones para reducir riesgos sobre la ciudadanía

Los hechos se producen en una región golpeada por una prolongada confrontación armada y por desplazamientos que han impactado a comunidades rurales. La Defensoría anunció que seguirá haciendo seguimiento a lo ocurrido en Sardinata, Tibú y otros municipios del Catatumbo