Indi Veitia, una venezolana de 47 años con una solicitud de asilo pendiente en Estados Unidos, fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas cuando intentaba abordar un vuelo en Atlanta
Pasó 21 días bajo custodia migratoria en Georgia y, al recuperar la libertad, debió presentarse ante las autoridades en Indianápolis. Salió de esa cita con un monitor electrónico colocado en el tobillo derecho
La detención en el aeropuerto
Veitia viajaba desde Atlanta cuando los agentes la interceptaron mientras se disponía a embarcar. Luego fue trasladada a un centro migratorio, donde permaneció tres semanas
Al reencontrarse con sus amigos, rompió en llanto. “Estoy destrozada”, dijo. También expresó: “No hay nada que pueda hacer”
Un trámite de asilo todavía abierto
La mujer llegó a Estados Unidos en 2019 con una visa de trabajo y después presentó una solicitud de asilo. Según los documentos revisados, ese trámite seguía pendiente y esperaba una entrevista. También contaba con autorización para trabajar y licencia de conducir
Sin embargo, las autoridades de seguridad nacional sostienen que una solicitud de asilo pendiente no otorga por sí sola un estatus migratorio legal. Veitia aseguró que había cumplido con todas las condiciones exigidas por el gobierno
Vida y trabajo en Indiana
Antes de quedar bajo custodia, vivía en Indiana con su esposa. Habían construido allí su hogar y su entorno cercano
Su recorrido laboral en Estados Unidos comenzó en el depósito de una empresa de ropa. Después pasó a un puesto corporativo con viajes frecuentes. “Empecé como auxiliar de almacén. Dos semanas después, era jefa de procesos. Tres meses después, era supervisora”, contó
Antes de emigrar, había trabajado para una multinacional japonesa en Venezuela y llegó a dirigir operaciones en Centroamérica
Más cautela para viajar
Abogados de inmigración advierten sobre un aumento de detenciones en aeropuertos. En ese contexto, el abogado de Veitia comenzó a recomendar a algunos clientes que eviten volar y extremen precauciones en sus desplazamientos
Ella misma canceló un viaje para asistir a una despedida de soltera por la distancia que debía recorrer. También tenía previsto ser dama de honor en otra boda
“Cada día, cuando salgo de casa, siento que es una lotería: no sé si llegaré al trabajo o si volveré a casa”, afirmó. Sobre el dispositivo que lleva en el tobillo, agregó: “Quiero quedarme, pero tampoco sé si podré mantenerme entera si tengo que volver a estar en un centro de detención”