Desde niñas, Lavinia y Michelle Osbourne creyeron que eran hermanas gemelas. Nacieron el mismo día y compartieron la misma bolsa durante el embarazo de su madre

Con el paso de los años, Michelle comenzó a notar una diferencia que la inquietaba. James, la pareja que su madre había tenido en su juventud, se parecía mucho a Lavinia, pero no a ella

La duda la llevó a realizarse una prueba de ADN. El resultado confirmó que las hermanas no tenían el mismo padre biológico

Un fenómeno poco frecuente

El caso se explica por la superfecundación heteropaternal. Este fenómeno ocurre cuando una mujer libera más de un óvulo durante el mismo ciclo menstrual y cada uno es fecundado por espermatozoides de hombres diferentes

Aunque podrían existir muchos casos sin detectar, solo 20 habían sido confirmados en el mundo. La única manera de identificarlos es mediante una prueba genética

Cuando las hermanas conocieron la verdad, su madre ya había muerto. Por eso, Michelle todavía desconoce quién es su padre biológico

Una infancia marcada por el abandono

Lejos de culpar a su madre, ambas intentaron comprender las circunstancias que atravesó. La mujer, nacida en Jamaica, había sufrido abusos de su padrastro y pasó por hogares de acogida y centros infantiles porque no estaba segura en su propia casa

A los 19 años tuvo a sus hijas. Cinco años después, ingresó a la Universidad de Londres y dejó a las niñas al cuidado de la madre de una amiga en Nottingham

En esa vivienda, a la que ellas llamaban “abuela”, sufrieron maltratos físicos. “Éramos plenamente conscientes de que no éramos sus nietas biológicas. Había una sensación de carencia, de no ser dignas”, recordó Lavinia

También contó que, cuando era niña, sabía que “echarle agua a los cereales no era normal”

La búsqueda de la identidad

Cuando tenían diez años, su madre intentó llevarlas a Londres, donde había formado una nueva familia. Sin embargo, el esposo de entonces no parecía aceptarlas y, según relató Lavinia, buscaba deshacerse de ellas

Durante esos años, las hermanas encontraron apoyo mutuo. “Mientras estuviera con Michelle, estaba bien”, recordó Lavinia sobre aquella etapa

Su madre también intentó que mantuvieran contacto con James, a quien consideraban su padre. Las gemelas lo conocieron a los 14 años, pero el vínculo fue intermitente y terminó después de algunas visitas y regalos de cumpleaños

En 2010, Lavinia retomó la relación con su madre. Sin embargo, a los 54 años, la mujer contrajo demencia y muchas preguntas quedaron sin respuesta

“De adulta, al mirar atrás y comprender sus circunstancias, pude perdonarla. Estábamos bien. Estaba empezando a tener con ella la relación que realmente deseaba”, expresó Lavinia. La enfermedad de su madre interrumpió nuevamente ese vínculo

La búsqueda de Michelle comenzó después de ver una fotografía de James. Al notar que no encontraba ningún parecido con él, decidió comprar un kit de ADN. El resultado modificó para siempre la historia familiar de las dos hermanas