Una inundación súbita golpeó el interior del Gran Cañón el sábado 30 de agosto, arrasó campamentos y senderos en la zona de Bright Angel Creek y dejó dos personas muertas y una desaparecida. Más de 80 visitantes fueron evacuados durante un operativo que combinó helicópteros, equipos con visión nocturna y el cruce de datos de permisos del parque

Víctimas y búsqueda en curso

Las personas fallecidas fueron identificadas como John Giusti, quiropráctico de Granbury, Texas, y Brent Rosenkranz, de 42 años, dueño de un estudio de artes marciales ligado a esa misma ciudad. Sus familias confirmaron el hallazgo a través de Hannah Barricks, que actuó como enlace

El tercer integrante del grupo, el piloto Timothy Smith, de 53 años y residente en Wyoming, seguía sin ser localizado al cierre del lunes. Los tres habían hablado con sus familias el jueves, llegaron al fondo del cañón el viernes y después no volvieron a comunicarse

Lluvias sobre una zona marcada por el fuego

La magnitud del episodio no se explicó solo por la lluvia. La cicatriz del incendio Dragon Bravo, que en 2025 destruyó el histórico Grand Canyon Lodge y otras estructuras en el borde norte, favoreció que el agua bajara con más velocidad hacia los barrancos inferiores

Durante la tarde del sábado se acumularon precipitaciones intensas sobre esa área calcinada. La primera alerta por inundación repentina se emitió a las 14:42 y, en pocos minutos, el agua ya había anegado caminos y campamentos. En uno de los puntos afectados se reportaron 30 centímetros de agua

Daños críticos en el suministro de agua

La crecida también afectó la Transcanyon Waterline, el único acueducto que abastece al parque. Según las autoridades, cerca del 40% de la infraestructura quedó dañada o destruida

El sistema, de unos 32 kilómetros, lleva agua potable y para combate de incendios desde Roaring Springs hasta el borde sur. El parque mantiene restricciones de consumo para unos 1.600 residentes, prohibió pernoctar en alojamientos turísticos y limitó las fogatas en áreas vulnerables

Monzón más intenso y rescates nocturnos

Especialistas vincularon la fuerza de las lluvias con un monzón especialmente activo y con condiciones que aumentan la humedad en la atmósfera. También señalaron que los episodios breves e intensos de lluvia en el oeste de Estados Unidos vienen ganando fuerza desde comienzos de siglo

El rescate se realizó entre barro, riesgo de derrumbes y caídas súbitas de agua. Las autoridades pidieron que cualquier persona con datos sobre excursionistas que hayan pasado por el corredor de Bright Angel Creek ese día se comunique a la línea habilitada para colaborar con la búsqueda