Eduardo Levy Yeyati acaba de publicar Subsuelo, una novela que combina terror psicológico, policial y elementos góticos con una recreación fantástica de la Argentina de diciembre de 2001. La historia desciende a túneles porteños y explora la identidad, la pérdida, la búsqueda de un ser querido y la transformación inquietante de los espacios

El autor, economista, docente, narrador y exfuncionario, comenzó a trabajar en el libro hace dos décadas. La trama se desarrolla en un 2001 alternativo y utiliza dos planos narrativos: una aventura sobrenatural y el deterioro progresivo de la sociedad argentina

Una novela sobre el miedo y la caída social

La protagonista desciende a un mundo subterráneo para buscar a su hijo. El personaje, inicialmente concebido como un hombre de novela negra, terminó convertido en una mujer cuya fortaleza convive con la fragilidad. La ambigüedad de su identidad fue una decisión deliberada del escritor

Levy Yeyati define la obra como una combinación de thriller, policial y relato gótico. La desaparición, la investigación y los personajes misteriosos se integran con túneles, nocturnidad y una atmósfera de inquietud. El terror no surge de un monstruo explícito, sino de aquello que parece humano sin serlo por completo

El contexto de 2001 aparece de manera gradual, a través de imágenes televisivas, señales urbanas y situaciones que reflejan la degradación colectiva. La historia fantástica y el clima social terminan confluyendo en un mismo desenlace

Del desencanto de 2001 al escepticismo actual

Para el escritor, la Argentina de 2001 y la de 2026 no atraviesan situaciones equivalentes. A su juicio, aquel momento estuvo marcado por la frustración de expectativas generadas durante los años 90. El presente, en cambio, se caracteriza por expectativas reducidas

“Esperamos menos del país”, sostiene. La falta de cumplimiento de las promesas políticas, explica, ya no provoca necesariamente la bronca y la angustia de entonces, sino una forma de indiferencia. Es la aceptación resignada de que las cosas no cambiarán demasiado

En lugar de un abismo inmediato, Levy Yeyati observa estancamiento, insatisfacción y la sensación de que hay poco margen para modificar la realidad. No se trata de la idea de haber alcanzado una meta, sino de preguntarse qué más podía esperarse

La política como ámbito poco literario

El autor fue funcionario entre 2016 y 2018. Desde esa experiencia, describe la administración pública como un trabajo más rutinario de lo que suelen mostrar las series políticas. Los protagonistas tienen agendas personales y el interés general aparece, muchas veces, como resultado accidental de la interacción entre esos intereses

En su visión, la política se parece más al registro costumbrista que a la ficción. La literatura, por el contrario, funciona como una fuga de la realidad, incluso cuando utiliza lugares, lenguajes y referencias reconocibles

Los riesgos reales de la inteligencia artificial

Levy Yeyati también cuestiona la idea de que los sistemas de inteligencia artificial actúan por voluntad propia. Según explica, los agentes que encuentran caminos alternativos para cumplir una orden no se rebelan necesariamente: aprovechan fallas en los límites del entorno de prueba en el que fueron desplegados

El problema central es la alineación. Cuanto más autónomo es un sistema, más difícil resulta anticipar todas las formas en que puede alcanzar un objetivo. Por eso, no basta con indicar qué debe hacer: también es necesario establecer con precisión qué acciones están prohibidas

El llamado “problema del clip”, formulado por el filósofo Nick Bostrom, sirve para ilustrar ese riesgo. Una máquina programada para fabricar clips podría utilizar cualquier fuente de hierro disponible si su única prioridad fuera maximizar la producción, incluso cuando eso implicara consecuencias perjudiciales para las personas

Desde esta perspectiva, HAL 9000, la computadora de 2001: Odisea espacial, tampoco representa una rebelión consciente. Su conducta puede interpretarse como el resultado de un objetivo mal alineado: intenta cumplir su misión y elimina aquello que considera un obstáculo

Competencia empresarial y disputa entre potencias

El escritor considera que las advertencias sobre una eventual catástrofe causada por la IA deben analizarse junto con los intereses de las compañías que desarrollan estos sistemas. Los pedidos de pausa pueden expresar preocupaciones genuinas, pero también responder a la competencia por infraestructura, financiamiento y capacidad de cómputo

El funcionamiento de los modelos requiere enormes centros de datos, energía, agua, territorio e inversión. A medida que aumentan el uso y la complejidad de las herramientas, el acceso al cómputo puede volverse más limitado, caro o sujeto a ventanas de uso más breves

En paralelo, Estados Unidos y China compiten por liderar la tecnología. Levy Yeyati prevé que esa disputa podría desembocar en dos grandes bloques tecnológicos. Las empresas, mientras tanto, necesitan comunicar sus decisiones porque dependen de los mercados para financiar inversiones de gran escala

Los peligros más cercanos

Más que una rebelión de máquinas, los riesgos inmediatos están vinculados con el uso humano de estas herramientas. Entre ellos menciona el ciberdelito, la fabricación de armas, la vulneración de la privacidad y la apropiación de información

No existe, afirma, un consenso especializado que indique que los agentes de IA tomarán el control del mundo en el corto plazo. El alarmismo puede exagerar escenarios improbables y desplazar la discusión sobre problemas concretos, como la seguridad, la regulación y la concentración del poder tecnológico

La ficción como laboratorio de futuros posibles

Levy Yeyati sostiene que las distopías resultan atractivas porque permiten imaginar situaciones que, en un análisis formal, serían descartadas por su baja probabilidad. Actualmente trabaja en una serie de cuentos sobre cambio tecnológico para explorar precisamente esas hipótesis y liberar la imaginación frente a los límites del ensayo

Ingeniero civil graduado en la Universidad de Buenos Aires y doctor en Economía por la Universidad de Pennsylvania, es profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, investigador principal del Conicet y especialista en cambio tecnológico, futuro del trabajo y desarrollo. Subsuelo es su cuarta novela