El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, confirmó que el Departamento de Estado revocó la visa de la activista Viviana Marín Carmona, luego de sus declaraciones contra el gobierno electo de Abelardo de la Espriella
Según el funcionario, la medida responde a que la mujer llamó públicamente a impulsar protestas para volver “invivible” el país tras la elección presidencial. Landau sostuvo que, aunque cualquier persona puede expresar sus opiniones políticas, eso no le da derecho a ingresar a territorio estadounidense si promueve la violencia o la intimidación contra la oposición
La postura de Washington
Landau explicó que la decisión se tomó como un asunto de admisión migratoria y no como una valoración de las ideas políticas de Marín. También atribuyó la revocatoria a la autoridad del secretario de Estado, Marco Rubio
El subsecretario recordó que la activista había exhortado a salir a las calles poco después del triunfo de De la Espriella y vinculó ese llamado con el retiro de la visa
Quién es Viviana Marín Carmona
Marín Carmona es secretaria política de la Juventud Comunista de Colombia (Juco) en Bogotá y también ha trabajado como asesora en el Concejo de Bogotá
La polémica creció tras la difusión de un video en el que afirmó: “Decirle a la derecha, pues que sí, somos una plaga. Y somos una plaga que les va a salir a la calle todos los días de su vida a decirles: ‘Ni mierda, aquí estamos’”
En ese mismo contexto, lanzó la frase que encendió la controversia: “Vamos a hacer invivible este país a Abelardo De La Espriella”
La defensa de la activista
Después de esas declaraciones, fue denunciada ante la Fiscalía General de la Nación por presunta instigación a delinquir. Marín y la Juco respondieron que sus palabras fueron sacadas de contexto y que se referían a una oposición pacífica y democrática
Más tarde, la dirigente sostuvo que el uso de la palabra “plaga” fue irónico y que buscaba responder a expresiones despectivas usadas por sectores de derecha contra militantes de izquierda
También dijo que los llamados a movilización forman parte de ejercicios políticos frente a gobiernos que, a su juicio, amenazan los derechos de los jóvenes