Estados Unidos puso cerca de 5.000 millones de dólares en inversión y financiamiento sobre un yacimiento de tierras raras en el estado brasileño de Goiás, como parte de su estrategia para reducir la dependencia de China en insumos clave para autos eléctricos, turbinas eólicas y equipamiento militar

Pero el proyecto Pela Ema, operado por Serra Verde Group, enfrenta obstáculos que muestran lo complejo que sigue siendo construir una cadena de suministro alternativa fuera del control chino

Rendimiento por debajo de lo esperado

El primer problema es industrial. Una fuente citada en el reporte señaló que la mina recupera entre 20% y 30% del neodimio, praseodimio, disprosio y terbio, muy por debajo del 80% previsto al diseñar la operación

Esa misma fuente advirtió que los porcentajes pueden variar mientras la planta termina de estabilizarse. Serra Verde y USA Rare Earth, la firma estadounidense que acordó comprar el 100% del grupo por unos 2.800 millones de dólares, no respondieron sobre esas cifras

Ricardo Grossi, director de operaciones de Serra Verde, explicó en abril que la compañía reemplaza equipos con fondos que en parte provienen del gobierno estadounidense y que el proceso de optimización recién estaría listo a mediados de 2027. La meta es llegar a 6.400 toneladas anuales de óxidos de tierras raras hacia fines de ese año

Un esquema de apoyo inusual

La magnitud del respaldo estadounidense no se limita al monto. La operación incluye un préstamo de 565 millones de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional y un contrato por 15 años para que Serra Verde venda su producción inicial a un vehículo financiero capitalizado por el gobierno estadounidense y por inversores privados, con precios mínimos garantizados

Ese vehículo ya reunió 1.550 millones de dólares en compromisos de financiamiento, incluidos 750 millones del Departamento de Guerra, y Washington además se comprometió a comprarle directamente al menos 300 millones de dólares en tierras raras durante los próximos cinco años

Para especialistas del sector, el caso refleja una intervención estatal mucho más intensa de lo habitual. La lógica ya comenzó a replicarse en otro yacimiento brasileño, el proyecto Carina de Aclara Resources

La dependencia que persiste

Tener la mina no resuelve todo. El material extraído por Pela Ema necesita una etapa de separación química para la que Estados Unidos todavía no tiene capacidad comercial probada a gran escala, porque sus plantas están orientadas a tierras raras livianas y no a las pesadas que produce Brasil

Eso podría obligar a almacenar parte de la producción mientras se desarrolla esa capacidad fuera de China. Según una fuente que construyó una planta similar en Estados Unidos, ese proceso podría llevar unos tres años

Las cifras ayudan a dimensionar la dependencia. En 2025, empresas chinas o controladas por China produjeron el 83% del mineral de tierras raras del mundo y procesaron el 91% de los óxidos. En 2024 fabricaron además el 94% de los imanes

Los controles a la exportación aplicados por Beijing en 2025 dejaron en claro el poder que conserva sobre una cadena de valor central para la industria global

Brasil también reclama control

El frente de tensión no es solo técnico. Brasil concentra casi una cuarta parte de las reservas mundiales de tierras raras, pero produjo apenas el 1% del total global el año pasado

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva busca atraer capital extranjero sin resignar el control sobre las etapas de mayor valor agregado. La Cámara de Diputados ya aprobó una ley con incentivos para que el procesamiento se realice en el país, y en el Senado avanza una propuesta que exigiría que al menos el 80% de la refinación de minerales estratégicos se haga en territorio brasileño

La discusión llegó a la Justicia: el partido Rede Sustentabilidade pidió a la Corte Suprema que frene la venta de Serra Verde a la empresa estadounidense, al considerar insuficientes los resguardos legales sobre los activos minerales estratégicos. Fuentes consultadas por el reporte no creen, sin embargo, que esa presentación logre bloquear la operación

El conflicto se da además en un clima de fricción comercial más amplio. Washington impuso en julio nuevos aranceles a productos brasileños bajo la Sección 301, Brasil pidió consultas ante la Organización Mundial del Comercio y China sigue siendo, por mucho, el principal destino de las exportaciones brasileñas

Pese a las dificultades, el proyecto parece anticipar una tendencia más amplia: la búsqueda de nuevas fuentes de tierras raras en América Latina y otras regiones para reducir la dependencia de China