El gobierno de Donald Trump puso en pausa las citas para visas de inmigrante para solicitantes de todo el mundo, en el marco de una nueva etapa de su ofensiva contra la inmigración

Capacitación en embajadas y consulados

Según un vocero del Departamento de Estado, la suspensión responde a una iniciativa de capacitación global para funcionarios consulares. Las entrevistas que ya estaban programadas serán reordenadas para adecuarse a ese proceso

El organismo no dio precisiones sobre la duración ni sobre el contenido completo de la capacitación, aunque afirmó que busca ayudar a identificar a personas que podrían convertirse en una carga para el sistema de beneficios públicos y asegurar evaluaciones "exhaustivas y coherentes" de cada solicitud

Más presión sobre la inmigración

La decisión se suma a otras medidas impulsadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, entre ellas la revocación de visas y residencias permanentes, además del rechazo de solicitudes por motivos políticos o por manifestaciones vinculadas con la guerra en Gaza

El presidente sostiene que estas acciones buscan reforzar la seguridad interna, aunque su agenda migratoria ya sufrió un revés judicial cuando un juez anuló la suspensión de visas de inmigrante para solicitantes de 75 países

Asilo, turismo y trabajo calificado

En paralelo, el Departamento de Estado anunció que revocará visas de negocios y turismo a un número amplio de extranjeros que pidieron asilo en Estados Unidos. La Casa Blanca dejó entrever que podrían ser hasta 200.000

Además, el gobierno avanzó para convertir en permanente una tasa superior a los 100.000 dólares aplicada a ciertas visas H-1B para trabajadores altamente calificados. La propuesta ya fue publicada y abrió un período de 30 días para recibir comentarios públicos