El antiguo Conrad de Punta del Este, convertido actualmente en Enjoy Punta del Este, atraviesa el proceso de transformación más importante desde su apertura en 1997. El complejo frente a Playa Mansa se convertirá en Fasano Península, un desarrollo que combinará hotel, casino, residencias, gastronomía y un centro comercial ampliado

La operación comenzó a definirse a principios de 2026, cuando el grupo brasileño JHSF Península acordó adquirir el establecimiento por US$160 millones. La estructura principal se conservará, aunque gran parte del edificio será reciclada para modificar la relación entre sus espacios

Un complejo con escala más humana

Carolina Proto está a cargo de la dirección integral del proyecto. La arquitecta busca que la dimensión del edificio no se traduzca en ambientes impersonales o monumentales

“Trabajamos con mucha madera y materiales cálidos para que no se perciba como un mega hotel, sino como un espacio más personal”, explicó. La propuesta contempla dividir los grandes sectores en ambientes más contenidos, con un lobby de menor tamaño, distintos restaurantes y áreas destinadas a usos específicos

El hotel tendrá un acceso independiente, al igual que el casino y el centro comercial. De esa manera, quienes se hospeden no deberán atravesar las áreas de juego y quienes visiten el casino tampoco tendrán que pasar por el sector comercial

El establecimiento reducirá sus habitaciones de 300 a 200 mediante la unificación de varias unidades. La obra se ejecutará por etapas y el complejo permanecerá abierto. La primera fase está prevista para fines de 2026, ya bajo la marca Fasano, mientras que la segunda etapa tendría su apertura hacia fines de 2027

Una nueva centralidad para Punta del Este

Para Proto, el antiguo Conrad tuvo un papel decisivo en la ciudad porque ayudó a extender la actividad turística más allá del verano. Antes de su llegada, durante los meses de invierno Punta del Este tenía poco movimiento y muchos edificios permanecían vacíos

La arquitecta considera que Fasano Península podría producir un efecto similar, adaptado a la realidad actual del balneario. Además del hotel, el centro comercial y los restaurantes buscarán recuperar la Península como lugar de encuentro para residentes y visitantes

El diseño partirá de una construcción que ya forma parte de la memoria urbana. La intención es conservar esa historia y, al mismo tiempo, darle al complejo una identidad vinculada con la Punta del Este contemporánea

Una carrera vinculada con Uruguay

Proto llegó a Punta del Este en 2005 con la intención de quedarse un año, pero terminó instalándose durante dos décadas. Allí fundó Obra Prima, un estudio que actualmente reúne cerca de 40 profesionales y desarrolla proyectos en Uruguay, Brasil, la Argentina, Portugal y otros mercados

Su vínculo con Fasano comenzó en 2008 y uno de sus primeros trabajos destacados fue Fasano Las Piedras. La relación ahora alcanza una escala mayor con la reconversión de uno de los edificios más reconocibles de Punta del Este

La arquitecta también trabaja en Casa Living Manantiales, un proyecto residencial ubicado en La Carolina del Mar, un barrio cerrado de 45 hectáreas conocido como “el jardín del océano”

Los dos primeros módulos cuentan con 18 departamentos cada uno, distribuidos entre unidades de dos y tres dormitorios y penthouses. Los departamentos de dos dormitorios tienen 161 m² totales; los de tres dormitorios, 262 m²; y los penthouses, 287 m² más una terraza de 150 m²

El desarrollo incluirá club house, pileta descubierta y climatizada, gimnasio, spa y un sector deportivo con canchas de pádel y tenis. Mariano Galeazza, director de Desarrollos Norte, afirmó que el 80% del proyecto ya fue vendido

Proto finaliza además el diseño de dos nuevos módulos, que podrían lanzarse antes de fin de año. Serán edificios más pequeños, con dos unidades por piso y departamentos de tres dormitorios

La laguna, el bosque y el mar

Casa Living Manantiales se emplaza en un entorno donde conviven la laguna, el bosque y el océano. Las unidades ofrecen vistas hacia Laguna Blanca y hacia el Atlántico, con paisajes y atmósferas diferentes

Ese vínculo con el entorno también es central en la mirada de Proto sobre la arquitectura. La profesional sostiene que cada obra debe responder a su ubicación, su cultura, su naturaleza y la forma de vida de quienes la habitan

En un contexto donde los proyectos pueden conocerse de inmediato en cualquier parte del mundo, advierte sobre el riesgo de que las ciudades terminen pareciéndose entre sí. Su apuesta es desarrollar soluciones con una identidad local, sin perder la impronta de cada estudio

Una decisión que cambió su trayectoria

La llegada de Proto al universo Fasano se produjo luego de que recomendara no avanzar con un proyecto de casas en José Ignacio. Tras analizar los números, concluyó que el valor de la tierra impedía alcanzar la rentabilidad esperada

La clienta valoró esa sinceridad y la recomendó al grupo Fasano. El proyecto que la arquitecta decidió no realizar terminó abriendo una relación profesional que la llevó a permanecer en Uruguay

Proto asegura que no se considera una persona adicta al trabajo. Disfruta reunirse con clientes, conocer proveedores, investigar y proyectar, aunque reconoce que muchas de sus mejores ideas aparecen durante el tiempo libre

En el estudio, entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde, concentra reuniones, decisiones y tareas administrativas. El diseño suele ocupar sus noches y fines de semana, cuando encuentra mayor libertad para pensar