ROSTOCK, Alemania. Shahd Najeeb aún recuerda la huida de los combatientes de Estado Islámico durante la guerra civil siria. Más de diez años después de encontrar refugio en Alemania, teme que ya no sea bienvenida

Najeeb y su esposo, Mahmoud Hmouech, escaparon de Deir al-Zor y reconstruyeron su vida en Rostock, sobre la costa báltica. Él trabaja en una peluquería y ella sirve comidas en escuelas. La pareja tiene dos hijos pequeños

“Estamos agradecidos con el pueblo alemán por habernos recibido y por habernos dado paz y seguridad”, dijo Hmouech. Para él, trabajar es una forma de expresar ese agradecimiento

La familia forma parte de los más de 900.000 sirios que viven en Alemania. La mayoría llegó como solicitante de asilo durante la guerra civil. Sin embargo, el crecimiento de Alternativa para Alemania (AfD) y el regreso de la inmigración al centro del debate político alimentan la preocupación entre los extranjeros

En Rostock y en la cercana Schwerin, muchas personas de origen migrante dijeron haber sufrido en los últimos años comentarios agresivos, insultos y pedidos para que regresaran a sus países. Una mujer relató que un vecino le arrojó agua con mal olor desde un balcón

Un clima político cada vez más tenso

Las inquietudes aumentan mientras AfD gana fuerza en el este alemán. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el estado donde viven Najeeb y Hmouech, los sondeos muestran que el partido podría convertirse en el más votado en las elecciones de este domingo

A comienzos de este mes, AfD ganó por primera vez una elección regional importante en Sajonia-Anhalt. La formación propone restringir la inmigración y utiliza el concepto de “remigración” para referirse al regreso de extranjeros a sus países de origen

Varios trabajadores de la salud, el turismo, la educación y la gastronomía afirmaron que considerarían abandonar Rostock o Schwerin si la situación continúa deteriorándose

“Este país es para los alemanes”

En su departamento del norte de Rostock, Najeeb contó que un hombre mayor le gritó en un supermercado que no pertenecía a Alemania. Había llegado allí después de recoger a sus hijos de la escuela

“Este país es para los alemanes”, le dijo el hombre, según su relato

“El dolor que experimenté en Rostock es un tipo de dolor nuevo que nunca antes había sentido”, expresó Najeeb. También recordó que su hijo le preguntó por qué la insultaban y qué había hecho para merecerlo

Najeeb estudió física en Bagdad y trabajó como diseñadora de joyas en Siria. Ahora intenta mantener la vida que construyó junto a su familia, aunque reconoce que las agresiones la hacen sentir injustamente tratada

La discusión por los trabajadores migrantes

AfD nació en 2013 como un partido euroescéptico, pero endureció su discurso contra la inmigración después de que la entonces canciller Angela Merkel abriera temporalmente las fronteras en 2015. Aquella decisión permitió la llegada de alrededor de un millón de migrantes y refugiados, aproximadamente un tercio de ellos sirios

El partido se convirtió desde entonces en una de las principales fuerzas políticas del país y encabeza los sondeos nacionales por delante de los conservadores del canciller Friedrich Merz

Leif-Erik Holm, candidato de AfD en las elecciones del domingo, sostiene que no se opone a la llegada de trabajadores calificados. Según su posición, deberían ser deportados los más de 250.000 extranjeros que no tienen derecho legal a permanecer en Alemania

Sus críticos consideran que el problema excede las políticas de deportación y está relacionado con una retórica que, según advierten, genera hostilidad hacia los extranjeros en general

La jefa del gobierno regional, la socialdemócrata Manuela Schwesig, acusó a AfD de provocar miedo con sus declaraciones sobre la “remigración” y sobre los trabajadores de distintos orígenes culturales

El debate también tiene una dimensión económica. Alrededor de 50.000 personas de origen migrante trabajan en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, una región con baja natalidad y una población envejecida que necesitará más trabajadores calificados

En Alemania trabajan unos 316.000 ciudadanos sirios, sin contar a quienes obtuvieron la nacionalidad alemana. La mayoría tiene empleos de tiempo completo y realiza aportes a la seguridad social. Aunque la tasa de desempleo supera el 30%, las cifras muestran que las posibilidades de conseguir trabajo aumentan cuanto más tiempo permanecen en el país

Entre los sirios que llevan siete años o más en Alemania, más del 60% tenía empleo en 2023

Algunos esperan regresar a Siria si las condiciones mejoran. Otros, como Najeeb y Hmouech, consideran que su futuro está cada vez más ligado a Alemania

El avance de AfD podría modificar esa perspectiva. Hmouech, sin embargo, tiene una preocupación central: que sus hijos crezcan sintiéndose rechazados por la sociedad que consideran su hogar

“Al final del día, la familia está primero”, afirmó