Las elecciones celebradas el domingo en Bosnia y Herzegovina reforzaron a los partidos nacionalistas y consolidaron la influencia de sectores vinculados con el separatista prorruso Milorad Dodik

Dodik, líder nacionalista serbobosnio inhabilitado para ejercer cargos y ausente de las boletas, atribuyó la victoria de su partido al regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y al respaldo del presidente ruso, Vladimir Putin

Triunfos para el bloque serbobosnio

Zeljka Cvijanovic, aliada de Dodik, obtuvo más del 55% de los votos y consiguió un segundo mandato en la presidencia tripartita de Bosnia, en representación de Republika Srpska, la entidad de mayoría serbia

Savo Minic, candidato del partido de Dodik a la presidencia de esa entidad, también logró una victoria amplia

En la Federación de Bosnia y Herzegovina, de mayoría bosniaca y croata, Darijana Filipovic, de la nacionalista Unión Democrática Croata, se encaminaba a ocupar el escaño croata en la presidencia. El actual presidente bosniaco, Denis Becirovic, del Partido Socialdemócrata, llevaba ventaja en la contienda por el puesto bosniaco

Para Kurt Bassuener, analista y cofundador del Consejo de Políticas de Democratización, todos los partidos nacionalistas ganaron terreno. A su juicio, ese resultado puede profundizar la inestabilidad que divide al país desde la guerra de 1992-1995

Un sistema político que bloquea el camino europeo

Unos 3,4 millones de ciudadanos estaban habilitados para elegir a los tres integrantes de la presidencia multiétnica, a los legisladores del Parlamento nacional y a las autoridades de las dos entidades que componen el país

La compleja estructura institucional fue creada por el acuerdo de paz de 1995 para administrar las divisiones entre bosniacos musulmanes, serbios ortodoxos y croatas católicos. El conflicto dejó más de 100.000 muertos y millones de desplazados

Las tensiones étnicas y la fragmentación política han obstaculizado las reformas necesarias para avanzar hacia la Unión Europea. La falta de acuerdos entre los líderes de las distintas comunidades mantiene estancado el proceso de integración

Mientras tanto, Putin ha utilizado sus vínculos con Dodik para conservar la influencia de Moscú en los Balcanes occidentales. El líder serbobosnio ha defendido que Republika Srpska se separe de Bosnia y se incorpore a Serbia

Bassuener advirtió que el éxito de los candidatos nacionalistas, apoyados en líneas étnicas, genera nuevas amenazas de inestabilidad. También cuestionó la estrategia europea de utilizar la ampliación como principal herramienta de influencia, porque, en su opinión, permitió que los nacionalistas recurrieran al miedo como instrumento político

El gobierno de Trump levantó el año pasado las sanciones impuestas a Dodik y a miembros de su familia durante la administración de Joe Biden, en 2022. Las medidas estaban relacionadas con acusaciones de corrupción y con sus iniciativas separatistas, consideradas una amenaza para la estabilidad regional

Ciudadanos que reclaman superar las divisiones

El deterioro económico, la emigración juvenil y el estancamiento del vínculo con la Unión Europea alimentan el malestar de quienes desean dejar atrás la política basada en las divisiones étnicas

Radomir Erceg, residente de Banja Luka, la capital administrativa de Republika Srpska, pidió no regresar a los conflictos del pasado y reclamó compromisos entre las comunidades

“Deberíamos llegar a un compromiso. Los líderes bosniacos tienen que empezar a hablar con Dodik, sin condiciones de un lado ni del otro”, afirmó

En Sarajevo, la capital del país, Ilma Rakic lamentó la escasa participación de los jóvenes en la vida pública. Cientos de miles de personas menores de 40 años emigraron durante los últimos años

“No creo que haya suficientes jóvenes en la política. Deberían involucrarse. Lo que tenemos hoy es muy débil”, sostuvo