Es casi el mediodía en un centro preescolar Head Start de Immokalee, Florida. Después de jugar, trabajar con arcilla y lavarse las manos, ocho niños de dos años se preparan para almorzar

Tras rezar en inglés, las docentes llevan varios recipientes a la mesa. “Hoy tenemos arroz. Eduardo, ¿puedes servir tu arroz, por favor?”, anuncia una maestra. El niño toma un cucharón y comienza a servirse

En este centro, el inglés y el español forman parte de la vida cotidiana. La institución atiende a más de 50 niños, de entre seis meses y cinco años, provenientes en su mayoría de familias guatemaltecas. Muchos llegan hablando poco o nada de inglés

Al menos un tercio de los alumnos de Head Start vive en hogares donde se habla un idioma distinto del inglés. El programa federal brinda atención a unos 700.000 niños de bajos ingresos y a sus padres

Una reforma que prioriza el inglés

Durante décadas, Head Start contrató docentes multilingües para enseñar inglés y, al mismo tiempo, utilizar los idiomas familiares como base del aprendizaje

Una propuesta de reforma del gobierno de Donald Trump modificaría ese enfoque. Si se aprueba, los programas deberían impartir toda la enseñanza en inglés. Se contemplan exenciones y quedarían exceptuadas determinadas enseñanzas en lenguas tribales

La administración sostiene que una mayor exposición temprana al inglés ampliaría las oportunidades económicas futuras de los niños y favorecería su participación en las comunidades estadounidenses. También plantea reducir los servicios multilingües y orientar recursos hacia la enseñanza del inglés y la asimilación

El cambio tendría además un costo inicial estimado en decenas de millones de dólares. Cerca de 47 millones se destinarían a reemplazar planes de estudio, libros y otros materiales que contienen idiomas distintos del inglés

El idioma familiar como puente de aprendizaje

En las aulas de Immokalee, los juguetes están identificados en inglés y español. Hay carteles bilingües con formas, colores y fechas de cumpleaños. Cada día, los docentes cantan y leen en ambos idiomas

Durante una tormenta, una maestra explica en inglés la diferencia entre relámpago y trueno. Un niño responde en inglés y otro advierte en español: “Es muy peligroso”. La docente continúa alternando ambos idiomas para explicar que deben permanecer dentro del aula

La estrategia busca enseñar inglés sin desplazar la lengua que los niños hablan en sus hogares. Los conocimientos adquiridos en el idioma familiar pueden servir como base para incorporar conceptos y palabras en inglés. Por ejemplo, un niño que ya conoce el concepto del color amarillo en español no necesita aprenderlo nuevamente cuando incorpora la palabra en inglés

Michael López, psicólogo infantil e investigador especializado en aprendizaje temprano, afirmó que no existe una base científica sólida para sostener que la enseñanza exclusivamente en inglés produzca mejores resultados académicos en ese idioma

Según López, la educación en dos lenguas puede favorecer el desempeño en materias como matemática y fortalecer el español sin perjudicar el desarrollo del inglés. A su juicio, abandonar el enfoque bilingüe implicaría retroceder varias décadas

Francisco Rodríguez, quien asistió a Head Start cuando era niño, contó que el programa lo ayudó a construir una base en español y a profundizar su vínculo con su padre, que solo hablaba ese idioma. Actualmente tiene 32 años, es arquitecto y habla las dos lenguas con fluidez

Menos docentes bilingües y participación familiar

Desde la década de 1970, los centros con una cantidad significativa de niños que no dominan el inglés deben contar al menos con un empleado que hable fluidamente el idioma familiar de los alumnos. La propuesta busca eliminar esa obligación para facilitar la contratación de personal

El gobierno afirma que la exigencia de usar inglés se limitaría a la instrucción. Los docentes podrían seguir utilizando otros idiomas para explicar reglas de seguridad, brindar consuelo y comunicarse con las familias

La normativa también establece que los centros deben comunicarse con los padres en un idioma que comprendan, siempre que sea posible. Sin embargo, la eliminación del requisito de contar con personal bilingüe podría dificultar esa comunicación y debilitar la participación familiar

En Immokalee, las maestras entregan notas diarias en inglés y español. Además, se organizan reuniones mensuales con los padres y cuatro encuentros individuales por año: dos en las casas de los niños y dos en el centro. Con la reforma, esas reuniones individuales dejarían de ser obligatorias

Isabel García, directora ejecutiva de una organización que supervisa 26 centros Head Start y Early Head Start, expresó dudas sobre cómo se mantendría la participación de las familias si se redujera la presencia de empleados que hablan español

Las autoridades reconocen que eliminar el requisito de contratar personal bilingüe podría afectar la comunicación con las familias que no hablan inglés. Como posible ayuda, mencionan el uso de herramientas tecnológicas de traducción

Para López, los padres también cumplen un papel educativo cuando cuentan, nombran colores, repiten canciones o leen historias en el idioma del hogar. Si se debilita ese vínculo, advirtió, los niños podrían perder un puente importante hacia el aprendizaje

La reforma forma parte de un proyecto más amplio para eliminar o modificar requisitos federales sobre las aulas, los planes de estudio y la seguridad. En su lugar, se aplicarían normas estatales y locales, que suelen ser menos estrictas

La propuesta no requiere una votación del Congreso, pero el gobierno debe recibir y considerar comentarios públicos. El plazo para enviarlos vence el 6 de octubre. Hasta ahora, la mayoría de las opiniones relacionadas con la enseñanza exclusivamente en inglés se ha manifestado en contra de ese enfoque