Las jornadas en varias fábricas de Karachi se desarrollan entre maquinaria que irradia calor, techos metálicos y una ventilación insuficiente. Durante los meses más calurosos, trabajadores textiles describen desmayos, visión borrosa, agotamiento, problemas respiratorios y variaciones de la presión arterial
La situación afecta a personas que fabrican desde prendas de vestir hasta artículos para el hogar. Más de una decena de trabajadores consultados describieron ambientes sofocantes y ausencia de medidas eficaces para enfrentar el calor. Diez de ellos elaboraban productos para marcas comercializadas en Estados Unidos y Europa
Fábricas sin medición ni pausas suficientes
Se considera extremo el calor de 32,2 °C o más cuando se combina con una humedad elevada. En las plantas, los ventiladores suelen ser pequeños o estar averiados. Algunas ventanas son estrechas, están ubicadas en altura o permanecen cerradas para evitar robos, lo que limita la circulación del aire
Los trabajadores señalaron que no había sensores para controlar la temperatura. En un caso, un sistema de ventilación solo se encendía durante las inspecciones. El agua estaba disponible, pero con frecuencia no se ofrecía fría y los empleados dudaban de su calidad. También describieron pausas breves o bebidas azucaradas después de un desmayo, seguidas por el regreso al puesto
Enfermarse también implica cobrar menos
La exposición prolongada puede provocar deshidratación, golpes de calor, daños en órganos y agravar enfermedades cardiovasculares, diabetes y asma. Algunos trabajadores relataron parálisis muscular temporal, extremidades hinchadas, erupciones en la piel y episodios reiterados de desmayo
Todos, salvo uno, dijeron haber perdido parte de su salario cuando una enfermedad relacionada con el calor les impidió trabajar. Solo una persona contaba con licencia médica remunerada
Una trabajadora de 28 años, identificada únicamente por su apellido por temor a represalias, gana 15.000 rupias pakistaníes al mes, unos 54 dólares. Tras ser hospitalizada por un desmayo, el costo del tratamiento quedó a su cargo y tuvo dificultades para comprar alimentos para sus seis hijos
Medidas conocidas, aplicación limitada
Especialistas en salud laboral señalan que las fábricas podrían reducir el riesgo con controles precisos de temperatura y humedad, agua potable fría, descansos regulares, barreras contra el calor de las máquinas, ventilación adecuada y sistemas de refrigeración. También recomiendan pintar de blanco los techos para reflejar la radiación solar
Pakistán cuenta con normas nacionales, provinciales y garantías constitucionales destinadas a proteger a los trabajadores. Además, algunos acuerdos de seguridad de la industria textil contemplan incorporar el estrés térmico como riesgo laboral. Sin embargo, los protocolos anunciados en 2025 todavía estaban en revisión y no habían entrado en vigor
Representantes empresariales afirmaron que se están reforzando las auditorías, la capacitación y las orientaciones para proveedores. El gobierno de la provincia de Sindh reconoció que el principal problema continúa siendo la aplicación de las normas
Mientras las temperaturas siguen aumentando, los trabajadores sostienen que sus reclamos rara vez producen cambios y que la presión por completar la producción continúa incluso cuando aparecen síntomas graves