La escasez de crédito llevó a los desarrolladores argentinos a financiar directamente a quienes compran viviendas. Por eso, una parte relevante de las unidades nuevas se ofrece con anticipos y cuotas durante la construcción, e incluso con pagos que continúan después de la entrega
Este mecanismo permitió ampliar el acceso a la vivienda y facilitar inversiones sin exigir que el comprador dispusiera de todo el capital desde el comienzo. Sin embargo, también obligó a las empresas a destinar recursos durante largos períodos al financiamiento de sus clientes
Un esquema que limita la inversión
El capital de los desarrolladores debería concentrarse en la compra de tierra, el diseño y la construcción, para luego volver a invertirse en nuevos proyectos. Cuando una empresa asume el financiamiento de largo plazo, parte de esos recursos queda inmovilizada
En este contexto, las medidas orientadas a ampliar el fondeo hipotecario mediante recursos del FGS y las nuevas líneas de crédito en dólares para desarrolladores podrían recomponer dos herramientas clave: el financiamiento para producir viviendas y los préstamos de largo plazo para adquirirlas
Financiar al comprador desde el inicio
Una alternativa sería combinar los mecanismos actuales. Durante la primera etapa, el desarrollador podría mantener sus planes de cuotas. Una vez alcanzado un determinado avance de obra, el sistema financiero asumiría al comprador y continuaría el financiamiento mediante un crédito hipotecario de largo plazo
El impacto de los recursos del FGS sería mayor si una parte pudiera destinarse también a viviendas en construcción. De ese modo, el comprador accedería al financiamiento desde el pozo y no únicamente cuando la unidad estuviera terminada
Con plazos de 10, 15 o 20 años, el comprador podría distribuir mejor el pago. A su vez, el desarrollador recuperaría antes el capital invertido y tendría la posibilidad de dirigirlo nuevamente a la compra de tierra y al inicio de otras obras
El aporte del crédito en dólares
Las líneas de financiamiento en dólares para desarrolladores sumarían otra herramienta para un sector cuyos costos, activos y precios se calculan en buena medida en esa moneda. Recuperar crédito en dólares podría ampliar la capacidad de inversión y acelerar nuevos proyectos
La propuesta no busca reemplazar los planes de financiación que ofrecen actualmente los desarrolladores, sino complementarlos y vincularlos con el sistema financiero para que el capital circule con mayor rapidez