A pocas semanas de las elecciones legislativas de medio término, algunos votantes estadounidenses se alejaron de las estructuras tradicionales de los partidos Demócrata y Republicano

En distintos estados, ciudadanos cuestionan que sus representantes hayan dejado de responder a las necesidades de sus comunidades

Un proyecto inmobiliario cambió la postura de una votante demócrata

Tamara Misewicz-Healey, de 38 años y madre de tres hijos, votó durante años por candidatos demócratas en Pensilvania. Sin embargo, su posición cambió cuando comenzó a oponerse a la construcción de un centro de datos en Archbald, la localidad donde vive

Junto con su esposo, Justin Healey, organizó a los vecinos a través del grupo de Facebook Stop Archbald Data Centers, que llegó a reunir a 14.000 integrantes. También impulsaron una campaña de recaudación para contratar a un abogado y presentaron pedidos de información pública

Misewicz-Healey inició además una campaña por voto escrito para competir contra su representante estatal demócrata, aunque recientemente anunció que abandonaba la contienda

“Ya no soy demócrata. Ya no creo en ninguno de los dos partidos. Ambos nos abandonaron”, afirmó

La respuesta de los dirigentes frente al proyecto empresarial terminó de afectar su confianza. La mujer consideró que las dirigencias priorizaron los intereses de las compañías por encima de las preocupaciones de los residentes

“Tengo muchas ideas y visiones para un futuro más brillante para el noreste de Pensilvania. Pero primero, debemos asegurarnos de que siga existiendo una región segura, saludable y equilibrada a la cual llamar hogar”, señaló en un video publicado en Facebook

Un candidato republicano que consiguió apoyo demócrata

El malestar también alcanzó a votantes republicanos. En el condado de Carbon, Pensilvania, cientos de personas escribieron el nombre de Christian Bartulovich en las primarias

Bartulovich, republicano registrado de 37 años y gerente en la industria de dispositivos médicos, obtuvo así la nominación demócrata para las elecciones del 3 de noviembre

“Estoy recibiendo un montón de mensajes de texto que dicen: ‘Nunca he donado a un republicano en mi vida. Espero que ganes’”, contó

La economía aumenta la distancia con Trump

Parte de los votantes que antes respaldaban a Donald Trump también comenzó a cuestionar los resultados económicos y algunas decisiones de política exterior

Ryan Wagner, un conservador de 41 años de Michigan que había apoyado con fuerza al presidente, dijo que empezó a distanciarse por esos motivos

“Nos dejamos engañar, y nos equivocamos”, expresó. También afirmó: “Ya ni siquiera puedo escucharlo hablar”

Wagner, gerente de una empresa de restauración de viviendas, retiró la bandera estadounidense que tenía en su casa y analiza no participar en las elecciones de noviembre

Según relató, su pérdida de confianza fue gradual y estuvo relacionada con distintos acontecimientos, entre ellos la investigación por el asesinato de Charlie Kirk, la guerra con Irán y las declaraciones sobre los precios de los alimentos

El costo de vida, una preocupación central

La economía se mantiene entre los principales motivos de preocupación. El 60% de los votantes blancos sin título universitario desaprueba la gestión de Trump en materia de costo de vida

Entre los republicanos, solo el 29% considera que la economía está mejor que hace un año, frente al 72% registrado en enero

El descontento también alcanza a dirigentes demócratas. En Archbald, Phyliss Paone, una jubilada de 65 años que históricamente se identificó con ese partido, dijo que no respaldará la reelección del gobernador Josh Shapiro por su posición frente al centro de datos

Para Paone, el cambio de postura del gobernador afectó su confianza