El edificio Chrysler de Nueva York tendrá un nuevo capítulo bajo la gestión de Tishman Speyer, la promotora inmobiliaria que asumió el desafío de rehabilitar una de las construcciones más reconocidas de Manhattan
Inaugurada en 1930, la torre de 77 pisos fue durante décadas un símbolo de la arquitectura art déco, la innovación y el auge de la industria automotriz. En los últimos años, sin embargo, atravesó una etapa de incertidumbre sobre su propiedad, marcada por cuestionamientos sobre su estado y problemas con roedores
Una inversión de 235 millones de dólares
Tishman Speyer y sus socios financieros destinarán 235 millones de dólares a la propiedad. El plan contempla una renovación profunda de los espacios interiores y una actualización de los sistemas mecánicos, eléctricos y de climatización
La empresa ya había tenido relación con el edificio: en 1997 compró su contrato de arrendamiento mediante una subasta y se desprendió de esa participación en 2019
El acuerdo también incluye el pago de un alquiler a Cooper Union, la universidad que posee el terreno donde se levanta la torre. El contrato de arrendamiento del suelo tiene una duración de 150 años
Un nuevo espacio gastronómico en el piso 61
Uno de los cambios más destacados se realizará en el piso 61, cuya fachada está inspirada en las tapas de radiador de los primeros automóviles Chrysler. Allí se proyecta un espacio gastronómico con acceso a terrazas al aire libre
La intervención incluirá además la restauración de la fachada y el pulido de la emblemática corona de acero inoxidable que distingue al edificio en el horizonte neoyorquino
Con estas obras, el objetivo es actualizar la torre sin perder sus rasgos históricos y permitir que vuelva a competir con los rascacielos más modernos de la ciudad