En una franja residencial de California, la frontera entre Menlo Park y el área no incorporada del condado de San Mateo determina algo más que el mantenimiento de calles: también define quién recibe los servicios y quién puede participar en la vida política de la ciudad
Ese es el caso del West Menlo Triangle, un enclave de unas 60 viviendas que desde hace 12 años busca pasar a formar parte de Menlo Park para obtener mejoras en seguridad e infraestructura
Un barrio con dirección de Menlo Park, pero sin voz en la ciudad
El sector ocupa cerca de 14 acres, unos 5,7 hectáreas, y está compuesto por casas unifamiliares. Aunque sus direcciones postales corresponden a Menlo Park, el área no pertenece a esa ciudad ni a otro municipio
Hoy depende del condado de San Mateo para la provisión de servicios y para la administración local. Según la ciudad, el área se encuentra dentro de su esfera de influencia, mientras continúan las conversaciones con la Comisión de Formación de Agencias Locales del condado, conocida como LAFCo, para definir pasos, datos y costos
Los vecinos reclaman veredas continuas, mejor estado de las calles y una respuesta de seguridad más cercana. También señalan una falta de representación: no pueden votar en las elecciones de Menlo Park ni integrar comisiones municipales
“Nuestras vidas están en Menlo Park, pero no podemos votar allí”, dijo la vecina Lynne McClure
Un trámite largo y todavía incompleto
La petición formal para anexar el territorio llegó a LAFCo en 2015, presentada por propietarios. Un informe de 2016 ya marcaba requisitos pendientes, entre ellos la rezonificación previa y un acuerdo fiscal entre la ciudad y el condado
La hoja de ruta se amplió en un informe municipal de enero de 2026. Antes de avanzar, Menlo Park debe modificar su Plan General, definir la zonificación R1U, cumplir con la ley ambiental estatal, realizar audiencias públicas y luego acordar con el condado la distribución de los impuestos inmobiliarios
Solo después podrá presentar el expediente ante LAFCo
Costos, déficit y presión por vivienda
La anexión le daría a Menlo Park una porción de los impuestos inmobiliarios del área, pero también sumaría gastos de infraestructura, mantenimiento vial, alumbrado y demanda de servicios
La ciudad, con unos 33.000 habitantes, proyecta un déficit anual promedio cercano a US$9 millones durante los próximos cinco años. Además, el West Menlo Triangle no tiene propiedades comerciales, por lo que no aportaría ingresos por impuestos sobre ventas
El contexto financiero se suma a otra exigencia: Menlo Park debe planificar alrededor de 2900 nuevas viviendas para 2031 y, a fines de 2025, había autorizado 1153 unidades, menos del 40% de la meta
En agosto, la oficina del fiscal general de California acusó al municipio de bloquear de manera indebida un proyecto de 665 unidades
Doce años de gestiones
Los propietarios empezaron a impulsar la incorporación en 2014 y reunieron cerca de US$10.000 para cubrir los primeros costos. El Concejo trató el tema en 2017, creó un subcomité en 2018 y recibió otra actualización en 2019. En 2024, el asunto volvió a la agenda
La alcaldesa Betsy Nash no buscará la reelección en noviembre, aunque los residentes del West Menlo Triangle no podrán votar en esa elección municipal
Si LAFCo aprueba la solicitud y el territorio tiene al menos 12 votantes registrados sin consentimiento total de los propietarios, deberá abrir una audiencia de protesta. Si más del 50% de los votantes registrados se opone, el proceso se detiene. Si supera esa instancia y cumple todos los requisitos, la comisión podrá registrar el certificado final tras 30 días de espera