Con apenas cinco años, Giuliano Stroe se convirtió en una rareza del mundo del deporte: su fuerza y su físico llamaron la atención por videos en los que levantaba peso, hacía dominadas y ejecutaba rutinas propias de atletas mucho mayores

El niño rumano alcanzó fama internacional en 2009, cuando obtuvo un récord Guinness al completar con rapidez un recorrido de diez metros sosteniendo una pelota de peso entre las piernas. Un año más tarde, volvió a destacarse al firmar otra marca por flexiones a 90 grados sin apoyar las piernas en el suelo

La infancia bajo observación

El caso también abrió una fuerte discusión sobre la exigencia de esos entrenamientos a tan corta edad. Su padre, Julián, aseguró entonces que el chico practicaba por decisión propia y con supervisión permanente. La familia incluso quedó bajo observación de autoridades de protección infantil, aunque no se detectó un riesgo inmediato

Con el paso del tiempo, Giuliano se alejó del centro de la escena. En 2017, controles médicos de rutina revelaron problemas serios en su desarrollo muscular y óseo, por lo que debió reducir el trabajo con pesas para evitar un daño mayor

Una vida distinta, pero todavía ligada al deporte

Hoy tiene 22 años, vive con su familia en Italia y afirma que nunca sintió presión por parte de su entorno. También sostiene que su vínculo con la actividad física empezó cuando tenía dos años

Ya lejos del culturismo, se volcó al boxeo y entrena en un club italiano. Además, mantiene actividad en redes sociales, donde comparte mensajes sobre alimentación saludable y responde con ironía a quienes cuestionan su apariencia o su infancia