Kike Ferrer, propietario de Talleres Kike y reconocido durante tres años consecutivos como responsable del mejor taller de España, compartió su visión sobre los cambios que atravesará la mecánica en las próximas décadas

Uno de los principales temas de la conversación fue el avance de los autos eléctricos. Ferrer consideró que su expansión todavía está condicionada por la falta de una red de recarga amplia, económica y accesible

Según su análisis, estos vehículos podrían incorporarse con mayor rapidez a la vida cotidiana si existieran suficientes estaciones donde recargar las baterías a bajo costo. También sostuvo que la permanencia del petróleo y los intereses económicos seguirán influyendo en el desarrollo de esta tecnología

Cómo cambiará el trabajo de los mecánicos

Ferrer imaginó talleres muy diferentes a los actuales. En su opinión, dentro de 20 años los mecánicos podrían trabajar con bata blanca, sin ensuciarse y en espacios más parecidos a una tienda tecnológica que a un taller tradicional

Además, planteó que los avances podrían extender la vida útil de algunos componentes, incluso hasta el punto de que los neumáticos sufran un desgaste mucho menor. Sin embargo, aclaró que ese escenario todavía estaría lejos y dependería de numerosos intereses económicos

El hidrógeno, una alternativa con obstáculos

Contra la expectativa de quienes ven a los autos eléctricos como la opción dominante del futuro cercano, el especialista señaló que los vehículos impulsados por hidrógeno podrían ganar una importante presencia en el mercado

De todos modos, identificó un problema similar al de los eléctricos: la escasez de lugares para recargar. Explicó que una tecnología pierde utilidad si obliga a los conductores a recorrer cientos de kilómetros adicionales para encontrar una estación disponible

La falta de nuevos profesionales

Otro de los puntos centrales fue la escasez de mecánicos. Ferrer contó que comenzó a formarse en talleres cuando tenía 13 años, experiencia que le permitió descubrir su vocación

Sin embargo, relató que sus dos hijos eligieron trabajar en el turismo, un sector considerado más rentable en Europa, aunque no fuera su verdadera pasión. Para el dueño de Talleres Kike, muchos jóvenes evitan la mecánica por la idea de que implica trabajar durante todo el día y en condiciones exigentes

Ferrer recordó que al abrir su primer taller trabajó solo, pero que el crecimiento de su clientela le permitió incorporar empleados. Actualmente cuenta con dos locales en España

Como mensaje para quienes evalúan dedicarse al oficio, recomendó no abandonar los proyectos por miedo. Reconoció que los comienzos pueden estar llenos de dudas y dificultades, pero sostuvo que convertir un sueño en realidad puede generar una profunda satisfacción