El juicio por Lindsay Clancy volvió a centrar la atención en los medicamentos recetados y en el deterioro de su salud mental en los meses previos a la muerte de sus tres hijos, ocurrida en 2023
Rebecca Jollotta, enfermera psiquiátrica del programa de salud perinatal de South Shore Health, declaró que intercambió mensajes con Clancy con frecuencia entre fines de noviembre y diciembre de 2022. En esas conversaciones, la acusada hablaba de insomnio, síntomas depresivos y la dificultad para encontrar la combinación adecuada de tratamientos
Clancy también expresó que tenía pensamientos intrusivos que no había tenido antes, que se sentía completamente desesperanzada y que temía volverse adicta a algunos medicamentos, entre ellos Ativan. Según Jollotta, no existía una adicción confirmada
Un tratamiento inestable
Durante el testimonio se explicó que Clancy, en varias ocasiones, dijo que no había tomado la dosis completa indicada o que quería reducirla por los efectos secundarios que consideraba intolerables. También pidió cambiar Remeron por una combinación previa de fármacos porque no se sentía bien con ese antidepresivo
Jollotta le sugirió mantener el tratamiento por más tiempo y le recordó que los pensamientos intrusivos pueden aparecer en cuadros de depresión y ansiedad posparto. Además, recomendó otras alternativas, como terapia conductual, grupos de apoyo y meditación
La profesional afirmó que, en sus consultas presenciales y virtuales, Clancy no habló de un plan para lastimarse ni para dañar a sus hijos. Sí reconoció que mencionó ideas suicidas y que, por sus períodos sin dormir, podía existir una sospecha de trastorno bipolar subyacente
La crisis de diciembre
A mediados de diciembre, Jollotta recibió una llamada en la que le informaron que Clancy atravesaba su peor día y presentaba pensamientos suicidas persistentes. Entonces sugirió un nivel de atención más alto, como el que ofrece Massachusetts General Hospital
La paciente ingresó luego a un programa en Rhode Island, pero fue dada de alta poco después. También quiso suspender Seroquel, un antipsicótico, aunque se le advirtió que eso podía empeorar su estado de ánimo y su sueño. Finalmente se acordó una reducción gradual de la dosis
El núcleo del caso
Clancy, de 36 años, se declaró no culpable por las muertes de Callan, Dawson y Cora, de entre 8 meses y 5 años. Los niños fueron hallados en el sótano de la casa familiar en Duxbury, Massachusetts, mientras la madre estaba en el jardín tras haber saltado desde una ventana del segundo piso; quedó paralizada de la cintura hacia abajo
La fiscalía sostiene que actuó de manera intencional y que estranguló a los niños con bandas de ejercicio el 24 de enero de 2023. La defensa no discute que ella los mató, pero afirma que no puede ser considerada penalmente responsable porque estaba bajo el efecto de un cuadro de bipolaridad y psicosis posparto, una condición rara que puede alterar la percepción de la realidad
Un psiquiatra forense diagnosticó esas afecciones después de los hechos