El médico mendocino que quedó involucrado en el daño ambiental sobre la Pampa del Leoncito, en San Juan, se presentó ante la Justicia y dio su versión de los hechos. Se trata de Agustín Añó, un nefrólogo de 46 años que conducía la camioneta que ingresó al sector restringido

Según explicó el juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, el conductor sostuvo que no conocía las condiciones de acceso al lugar. También planteó que no había señalización suficiente. Troche, sin embargo, señaló que en los ingresos hay indicaciones sobre las actividades permitidas, las prohibidas y las reglas de circulación

La explicación del conductor

En su descargo, Añó habría mencionado además la oscuridad y la presencia de agua en la superficie como factores que influyeron en lo ocurrido. De acuerdo con esa versión, las condiciones del terreno lo sorprendieron cuando ya estaba dentro del área

El juez aclaró que el médico no tuvo ninguna restricción de libertad durante el proceso y que compareció para hacer su presentación formal ante el juzgado

Qué puede pasar ahora

La causa seguirá bajo el Código de Faltas y Contravenciones de San Juan. El objetivo será determinar si existió daño, cuál fue su magnitud y quiénes resultan responsables del episodio

La posible sanción económica podría alcanzar el $1.000.000, que es el máximo previsto para ese tipo de infracción

Mientras se completan los informes técnicos, la Toyota Hilux permanecerá en el lugar donde quedó atrapada. La medida busca evitar que la extracción genere nuevas marcas en una superficie que presenta agua acumulada

La Dirección de Patrimonio deberá intervenir para evaluar la existencia del daño, su gravedad y las condiciones para retirar el vehículo. Hasta entonces, la camioneta seguirá bajo custodia de Gendarmería Nacional, en coordinación con la Policía de San Juan

Una huella que podría durar décadas

El vehículo había avanzado cerca de 1,5 kilómetros dentro del sector restringido antes de encajarse. En el intento por salir, retrocedió entre 200 y 300 metros y dejó surcos de hasta 25 centímetros de profundidad

Luego, el conductor bajó una moto que transportaba en la caja de la camioneta y se retiró con ese rodado, lo que dejó nuevos rastros sobre la planicie

Como referencia, en otros casos se estimó que marcas de unos 10 centímetros pueden tardar entre 40 y 60 años en desaparecer de manera natural. Por la profundidad de algunos surcos detectados en este episodio, la reparación del daño podría extenderse hasta un siglo