Las deepfakes pornográficas son imágenes o videos sexuales creados con inteligencia artificial sin el consentimiento de las personas representadas. En muchos casos, se utiliza el rostro de compañeras de colegio, colegas, parejas, exparejas, vecinas, conocidas o figuras públicas sobre cuerpos desnudos

El fenómeno crece entre adolescentes y jóvenes y se distribuye mediante redes sociales, aplicaciones de mensajería y sitios web. Se trata de una forma de violencia de género facilitada por la tecnología, cuya expansión resulta difícil de dimensionar

En la Argentina, varios casos recientes expusieron el alcance del problema. Estudiantes de dos colegios porteños difundieron imágenes reales y manipuladas de compañeras a través de WhatsApp. En Santa Fe, más de 80 mujeres fueron víctimas de un vecino que utilizó inteligencia artificial para insertar sus rostros en imágenes pornográficas y compartirlas por Telegram

Además, en Córdoba, un joven irá a juicio acusado de publicar en una página para adultos imágenes de compañeras de colegio editadas con inteligencia artificial, junto con enlaces a sus cuentas de Instagram

Un ecosistema accesible y organizado

La creación de estas imágenes no se limita a casos aislados ni responde únicamente a situaciones de venganza. Una investigación del Instituto de Diálogo Estratégico identificó un ecosistema integrado por sitios que generan deepfakes, redes sociales que los promocionan y canales de mensajería que facilitan su distribución y comercialización

El relevamiento detectó al menos 181 sitios disponibles en internet abierto. La mayoría no exigía controles de edad: solo dos páginas consultadas preguntaban cuántos años tenía el usuario. Las imágenes y los videos podían producirse gratis o por montos muy bajos, en algunos casos por apenas un dólar

En conjunto, esas páginas registraron alrededor de 40 millones de visitas únicas mensuales. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 acumularon 161 millones de visitas, mientras que el sitio más consultado alcanzó nueve millones de usuarios únicos en un solo mes

Cómo llegan los usuarios a las herramientas

El 52,4% de las visitas se produjo mediante el ingreso directo a las páginas y el 25% llegó desde buscadores como Google. En estos casos, los usuarios suelen utilizar términos vinculados con “desnudar” y “mujeres” para encontrar herramientas capaces de generar falsos desnudos

Otro 16,1% del tráfico provino de sitios que promocionan estos servicios o incluyen enlaces para acceder a ellos. Las redes sociales convencionales aportaron el 3,59% restante

Las motivaciones no se limitan a la gratificación sexual. El informe también registró conductas asociadas con el control, la humillación, el castigo, la cosificación y la deshumanización de las víctimas. En algunos casos, los usuarios justifican las agresiones al afirmar que las mujeres “merecen” ser desnudas por publicar imágenes en internet

El papel de las redes sociales

Más de 5,7 millones de visitas a estas herramientas provinieron de plataformas sociales que prohíben la creación y difusión de deepfakes pornográficas. YouTube generó 1,82 millones de visitas; X, 1,3 millones; Reddit, 691.000, y Facebook, 464.000

En YouTube se detectaron videos que promocionaban aplicaciones específicas y ofrecían códigos para utilizarlas. En X, además, se identificó una red de aproximadamente 45.000 cuentas, posiblemente automatizadas, que difundía un servicio de inteligencia artificial para crear imágenes de desnudos

La circulación de este contenido puede provocar que las víctimas abandonen determinados espacios digitales. También puede ser utilizada para extorsionarlas, especialmente cuando las imágenes se combinan con amenazas de difusión

Pagos difíciles de rastrear

La investigación encontró indicios de que varios sitios podrían estar controlados por los mismos grupos. Diferentes páginas compartían proveedores técnicos, diseños similares y estructuras empresariales distribuidas en varios países

Se identificaron 14 entidades corporativas con registros en jurisdicciones que van desde la Argentina hasta Hong Kong. Ninguna estaba inscripta en un único territorio que ofreciera transparencia sobre sus propietarios y su administración

El sistema de pagos también dificulta la investigación. Muchos servicios utilizan criptomonedas o intermediarios relacionados con ellas, lo que complica seguir el recorrido del dinero e identificar a los responsables

Algunas páginas aceptan Telegram Stars, una modalidad que puede adquirirse a través de las tiendas de aplicaciones de Apple y Google. Aunque esas plataformas prohíben las aplicaciones destinadas a crear deepfakes pornográficas, sus sistemas de pago pueden facilitar indirectamente el acceso a estos servicios, incluso para menores

La expansión internacional de estas redes dificulta la aplicación de controles nacionales. La combinación de bajo costo, acceso sencillo, promoción en plataformas masivas y pagos difíciles de rastrear convirtió a las deepfakes pornográficas en un problema tecnológico, social y legal de alcance global