Allan Filgueiras, padre de Nathalia Gadelha Filgueiras, contó que escuchó varias veces las últimas comunicaciones de su hija, copiloto de 20 años del Learjet que se estrelló el domingo en Florida
Filgueiras, que también es piloto, buscaba entender qué había ocurrido. En esas transmisiones encontró, según relató, una muestra de la serenidad con la que Nathalia enfrentó la emergencia
Durante el vuelo, la tripulante informó la acumulación de hielo en la aeronave mientras el avión atravesaba una tormenta eléctrica. La turbulencia provocó variaciones de unos 700 pies, equivalentes a 200 metros
La situación empeoró rápidamente. El Learjet comenzó a descender a una velocidad de 20.000 pies por minuto y entró en una condición de sobrevelocidad. Nathalia comunicó la emergencia y continuó describiendo lo que sucedía
La defensa de su experiencia
La familia rechazó las críticas sobre la preparación de la joven para ocupar el puesto de copiloto. Nathalia tenía más de 1.300 horas de vuelo y había completado una extensa formación para obtener su licencia de piloto comercial
Su abogado, Stuart Grossman, afirmó que la conferencia de prensa buscaba preservar tanto su memoria como su reputación. También sostuvo que Nathalia estaba calificada para desempeñarse en ese vuelo. Por ahora, la familia no prevé iniciar una demanda
El piloto retirado John Cox señaló que comenzó su carrera profesional a los 19 años y consideró que Nathalia había demostrado méritos para ocupar el asiento derecho de un Learjet 60
Una investigación todavía abierta
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte aún investiga el accidente y es demasiado pronto para establecer sus causas. Durante la caída, el avión superó sus límites de diseño y partes de la cola fueron halladas a varios kilómetros del lugar del impacto
En el siniestro murieron nueve personas. Entre las víctimas estaban el empresario tecnológico Adam Robinson, su esposa Helen Sharp, sus dos hijos pequeños, la niñera Ana María Ramírez Cetina y el capitán Jeff Gregory, de 55 años, que se encontraba a los controles