El Gobierno anunció un Plan Nacional del Trastorno del Espectro Autista (TEA) que busca ordenar la atención, el diagnóstico y el acompañamiento de las personas con esta condición. Sin embargo, la medida llegó acompañada de críticas de familias y organizaciones del sector, que señalan falta de consulta, ausencia de presupuesto específico y un uso discutido de las cifras sobre prevalencia
Una estadística en debate
La resolución oficial toma como referencia que el TEA afecta a 1 de cada 160 personas. Ese dato fue cuestionado por agrupaciones vinculadas a la discapacidad, que reclaman estadísticas nacionales propias y advierten que en el país no hay registros oficiales para dimensionar el problema
En el debate también aparece la comparación con otros relevamientos: en Estados Unidos se utiliza la cifra de 1 de cada 31 chicos, mientras que en Brasil el primer estudio oficial marcó 1 de cada 38 y en Chile los últimos datos disponibles indicaron 1 de cada 50
Un plan sin fondos asignados
El programa quedó formalizado en el Boletín Oficial y, según el texto, funcionará dentro de la Secretaría Nacional de Discapacidad, bajo la órbita del Ministerio de Salud. La norma aclara que la medida no implica erogación presupuestaria
El plan propone seis ejes de trabajo: promoción y prevención; formación de recursos humanos; apoyo a las personas con TEA y sus familias; investigación e información; coordinación intersectorial; y diagnóstico epidemiológico. También prevé monitoreo con indicadores de desempeño, proceso y resultado
Críticas por el enfoque del texto
Entre las objeciones más repetidas aparece la falta de consulta a organizaciones y familias. También generó malestar que, mientras persisten demoras en pagos y prestaciones para escuelas y profesionales, se anuncie un programa integral sin fondos asignados
Otro punto que encendió alertas fue el lenguaje del anexo oficial, donde se plantean dudas sobre la amplitud del concepto de espectro y se sugiere que el aumento de diagnósticos podría estar ligado a cambios de criterio, mayor sensibilización o diferencias metodológicas
Para referentes del sector, ese enfoque podría abrir la puerta a criterios más restrictivos en diagnósticos y terapias. En paralelo, reclaman que cualquier política pública sobre autismo parta de datos locales, lineamientos claros y participación de las familias y organizaciones especializadas
Hasta el momento, el Ministerio de Salud no respondió consultas sobre los detalles del plan ni sobre las objeciones planteadas por el sector