Las personas con ojos azules tienen un vínculo genético en común: todas descienden de un mismo ancestro que presentó una mutación específica en el ADN

Este color aparece en aproximadamente entre el 8% y el 10% de la población mundial. A diferencia de los ojos verdes, cuya tonalidad se relaciona con una baja cantidad de melanina en el iris, los ojos azules tienen un origen genético particular

Una mutación ocurrida hace miles de años

Los estudios científicos ubican la aparición de esta mutación hace unos 10.000 años, en un único individuo. Con el paso de las generaciones, el cambio se transmitió entre distintas poblaciones humanas

La mutación está vinculada con el gen HERC2, que inhibe la actividad de OCA2. Este último participa en la determinación de la cantidad de pigmento marrón presente en el ojo. Al reducirse su acción, el iris adquiere la tonalidad azulada

Por qué se considera un rasgo recesivo

Los ojos azules se clasifican como un rasgo genético recesivo. Para que se manifiesten, una persona debe recibir dos copias de la variante asociada, una de cada progenitor

Los investigadores plantean que la mutación pudo surgir durante la migración de los seres humanos desde África hacia Europa. Esta hipótesis ayuda a explicar la mayor presencia de ojos azules en poblaciones de ascendencia europea

El hallazgo permite comprender mejor la evolución de los rasgos físicos humanos y los mecanismos genéticos que determinan la pigmentación ocular. Las investigaciones continúan con nuevos datos y herramientas para profundizar en la forma en que se heredan estas características