La Proposición 40, que buscaba crear un impuesto único sobre las grandes fortunas en California, se encaminaba a ser rechazada en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos
Con el 60% de los votos contabilizados, el “No” obtenía el 55,6%, mientras que el “Sí” alcanzaba el 44,4%. La tendencia era considerada difícil de revertir, aunque el recuento todavía no había concluido
Un impuesto del 5% sobre el patrimonio
La iniciativa proponía gravar con un 5% el patrimonio total de cerca de 200 multimillonarios residentes en California. La mayor parte de los recursos se habría destinado al sistema de salud pública, afectado por recortes presupuestarios
Sus defensores calculaban que el tributo podía recaudar unos 100.000 millones de dólares y lo presentaban como una herramienta para enfrentar la desigualdad económica y salarial
Los opositores reunieron cientos de millones de dólares para frenar la propuesta. Su principal argumento era que el impuesto podía impulsar a las personas más ricas a abandonar el estado
Una iniciativa que perdió apoyo
La propuesta había generado atención dentro y fuera de California, uno de los estados más poblados de Estados Unidos y una economía que, por su tamaño, sería la cuarta del mundo si fuera un país
California ya había votado tres veces durante esta década sobre la posibilidad de establecer un impuesto a la riqueza. En las tres ocasiones, los electores rechazaron la medida
Aunque la Proposición 40 comenzó con respaldo popular, perdió fuerza después de que la campaña contra el impuesto intensificara su actividad