Las lentejas son un alimento versátil que aparece tanto en guisos tradicionales como en hamburguesas vegetales y ensaladas. Sin embargo, una cocción inadecuada puede afectar su textura y parte de sus propiedades nutricionales

Los chefs vascos Karlos Arguiñano, Martín Berasategui y David de Jorge destacan un paso final para mejorar el resultado: preparar un refrito con aceite de oliva, ajo y pimentón

Las proporciones para una cocción pareja

La preparación comienza con lentejas frescas y una medida adecuada de líquido. La recomendación es utilizar 70 gramos de lentejas por persona y 200 mililitros de agua, una proporción que ayuda a obtener una textura equilibrada

También se aconseja evitar la cocción excesiva. En cuanto a las conservas, los especialistas plantean reparos por el contacto del alimento con el aluminio de las latas

El refrito que potencia el sabor

Primero, las lentejas deben hervirse hasta alcanzar el punto de blandura deseado. Luego se escurren con cuidado para retirar el exceso de líquido

En una sartén se calienta aceite de oliva y se doran láminas de ajo. Después se incorpora una cucharadita de pimentón. La preparación aromática requiere unos seis minutos

A continuación, se agregan las lentejas y se mezclan durante tres minutos a fuego medio. Pueden servirse solas o utilizarse como base de un guiso con salsa de tomate y cebolla picada

Un alimento rico en proteínas y fibra

Cien gramos de lentejas secas aportan 25 gramos de proteínas, además de fibra, hidratos de carbono complejos y minerales. Su consumo puede favorecer la saciedad, combatir el estreñimiento y colaborar en el control de la glucemia y el colesterol

Para mejorar la absorción de sus 7,5 miligramos de hierro, se recomienda combinarlas con alimentos ricos en vitamina C, como el morrón rojo o el kiwi

Además, contienen vitaminas del complejo B, entre ellas folato y tiamina, nutrientes vinculados con el sistema nervioso, el desarrollo celular y el metabolismo energético