El portaaviones USS Abraham Lincoln llegó este miércoles al puerto tailandés de Laem Chabang después de más de nueve meses en el mar y 286 días de despliegue. A bordo viajan cerca de 5000 marinos e infantes de Marina, que tendrán cinco días de descanso en Pattaya antes de reanudar el regreso a Estados Unidos

La escala representa la primera pausa prolongada en tierra para una tripulación que pasó meses sin un alivio significativo. El buque había salido de California en noviembre de 2025 con una misión centrada en el mar de China Meridional, pero luego fue enviado a Medio Oriente en la antesala de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán

Una misión alargada y bajo cuestionamiento

El Lincoln participó después en las operaciones estadounidenses vinculadas a la guerra regional hasta comienzos de agosto, cuando fue reemplazado por el USS George Washington. La extensión del despliegue y las condiciones de vida a bordo despertaron críticas en Estados Unidos

Se reportaron faltantes de alimentos y productos de higiene, fallas de infraestructura, cansancio extremo y un deterioro de la salud mental entre parte de la tripulación. También se informó que al menos dos marinos habrían intentado suicidarse arrojándose al mar. La Marina reconoció que atendió un número reducido de casos vinculados con la salud mental, aunque negó que hubiera muertes

Pattaya ajusta el operativo

Las autoridades provinciales desplegaron unos 600 funcionarios y agentes para reforzar la seguridad y organizaron alrededor de 40 colectivos para trasladar a los militares entre el puerto y la ciudad. El gobierno local espera además un fuerte impacto económico por la visita

El alcalde calculó que la escala podría dejar unos 100 millones de bahts, equivalentes a unos US$3,1 millones. Comercios, bares y prestadores turísticos ya se preparan para el movimiento que traerán los visitantes

Controles, límites y expectativa

Junto con los preparativos, la ciudad endureció las reglas. Los tripulantes no podrán consumir marihuana ni practicar deportes acuáticos y tampoco tendrán acceso a algunas de las zonas más asociadas a la vida nocturna. En cambio, se los alentó a visitar centros comerciales y lugares de interés religioso

Pattaya arrastra una historia muy ligada a la presencia militar estadounidense desde la guerra de Vietnam, cuando empezó a transformarse en un destino turístico internacional. Con los años quedó marcada por sus playas y por una vida nocturna asociada al turismo sexual, una imagen que las autoridades intentan dejar atrás

En la antesala de la llegada del portaaviones hubo incluso una redada contra trabajadoras sexuales y el gobierno local pidió que no se cobrara de más a los marinos. Mientras el Lincoln permanece en Laem Chabang hasta el domingo, Pattaya ya expresó su expectativa con un mensaje de bienvenida visible frente a uno de sus bares