Estados Unidos suele presentarse como un país dividido en dos bloques irreconciliables por la educación, la clase social y la cultura. Sin embargo, las tendencias electorales recientes sugieren una realidad menos estable: amplios sectores están inquietos por el futuro y dudan de sus lealtades políticas

El cambio se advierte en distintos grupos. En 2024, Donald Trump obtuvo el 44% del voto hispano. Para las próximas elecciones de medio término, solo el 31% de los hispanos consultados dijo que planea votar por un candidato republicano al Congreso

Entre los jóvenes, la ventaja demócrata en la intención de voto para el Congreso llegó a 44 puntos. Dos años antes, Trump había reducido a 10 puntos porcentuales la diferencia que favorecía a los demócratas

La movilidad electoral también quedó expuesta en Brasil. Luiz Inacio Lula da Silva terminó segundo en la primera vuelta presidencial, a más de dos millones de votos de Flavio Bolsonaro. En tres semanas, consiguió sumar 10 millones de apoyos y ganó con comodidad el balotaje

Lealtades partidarias más débiles

En Europa, muchos votantes abandonaron los partidos tradicionales y se acercaron a fuerzas nuevas, tanto de derecha como de izquierda. El malestar se relaciona, entre otros factores, con la inmigración ilegal, las dificultades del sistema de asilo y el desgaste del Estado de bienestar

En Francia, ese desplazamiento podría favorecer nuevamente a la derecha mientras el país se aproxima a las próximas elecciones presidenciales

En Estados Unidos, casi la mitad de la población se identifica como independiente. Además, una cuarta parte de quienes votaron por Trump en 2024 tiene hoy una opinión desfavorable del Partido Republicano. Entre ellos, apenas la mitad afirma que respaldaría al candidato republicano al Congreso

Las preferencias tampoco parecen basarse siempre en una adhesión profunda. El 64% de los independientes inclinados hacia los demócratas menciona como razón principal el perjuicio que atribuye a las políticas republicanas, mientras que el 27% resalta los beneficios de las políticas demócratas

Entre los demócratas, el 52% prefiere que el partido modere sus posiciones o mantenga el rumbo actual. Solo el 37% quiere que adopte posturas más liberales

Una oportunidad para el centro

El descontento con los republicanos se vincula con los aranceles, la guerra con Irán, el aumento de los precios, la crisis del costo de vida y las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas contra presuntos inmigrantes indocumentados. También pesa el rechazo a la corrupción durante el segundo mandato de Trump

Aun así, esos votantes no necesariamente abandonaron los principales pilares de la agenda MAGA. Un candidato que defendiera esa ideología de manera más consistente y sin comportamientos narcisistas o corruptos podría recuperar parte de ese apoyo

El centro político, por lo tanto, enfrenta una oportunidad, pero no bastaría con prometer una vuelta a la normalidad. Necesitaría una agenda positiva que reduzca la incertidumbre y combine propuestas de derecha y de izquierda

Entre las opciones planteadas aparecen mantener cerrada la frontera y reformar el sistema de asilo; reducir el costo de la atención médica y ampliar su acceso; incorporar inteligencia artificial para ofrecer tutores personalizados en las escuelas públicas; construir viviendas; y gravar más el capital que los salarios y el trabajo

La disputa no se limita al voto inmediato. La fuerza política que logre ofrecer una salida convincente hacia el futuro podría convertir una preferencia cambiante en una lealtad más duradera