Brasil celebra este domingo 4 de octubre sus elecciones presidenciales, una jornada que también definirá la composición de distintos cargos legislativos y ejecutivos en el país

Los votantes elegirán al presidente y al vicepresidente para el período que se extenderá hasta 2030. En total, compiten 13 fórmulas por el Poder Ejecutivo

Una elección concentrada en dos candidaturas

El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, concentran las mayores preferencias del electorado

Sin embargo, las proyecciones indican que ninguno de los dos alcanzaría el porcentaje necesario para imponerse en la primera vuelta. Para evitar una segunda instancia, un candidato debe superar el 50% de los votos válidos

Además de la presidencia, en 26 estados se elegirán gobernadores. También se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado

Las fortalezas y los límites de Lula da Silva

Lula busca continuar en el poder con el respaldo de una coalición amplia, una posición favorable en el Nordeste y el control de la agenda gubernamental

El oficialismo, no obstante, enfrenta un rechazo del 45% y una desaprobación de gestión del 40%. A esto se suma una pérdida importante de influencia en estados clave de la región Sudeste

La estrategia electoral de Flávio Bolsonaro

Flávio Bolsonaro construyó su candidatura luego de atravesar crisis internas y consiguió acortar la distancia electoral con el oficialismo

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, centró su campaña en el costo de vida y la seguridad

Cuándo se realizaría el balotaje

Si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos, Brasil deberá celebrar una segunda vuelta presidencial. En esa instancia competirán únicamente las dos fórmulas más votadas

El balotaje utiliza el mismo sistema de voto electrónico que la elección general. De mantenerse el escenario actual, la definición se trasladaría al domingo 25 de octubre