Elvia Junieth Flores Castillo y sus dos hijas menores cumplieron 515 días desaparecidas este 17 de agosto. Hasta ahora no hay información oficial sobre su paradero, su estado de salud ni registros de procesos judiciales vinculados al caso

Organizaciones de derechos humanos han ubicado su desaparición dentro de un contexto más amplio de persecución e impunidad en Nicaragua. La Asociación de Memoria y Justicia la incluyó entre 60 personas presas políticas contabilizadas hasta julio, y señaló que 23 estaban en condición de desaparición forzada

Un caso marcado por denuncias previas

Elvia Junieth tenía 37 años cuando en 2017 denunció ante instancias internacionales que era víctima de Daniel Ortega. En esa comunicación dijo que estaba retenida en una casa, mientras su hermano, el abogado Santos Sebastián Flores Castillo, permanecía preso

La acusación contra Ortega se remonta a una denuncia por abuso sexual que, de acuerdo con antecedentes documentados por organizaciones y reportes periodísticos, habría comenzado cuando ella era adolescente. Esa versión sostiene además que de esa relación nacieron sus dos hijas

La gravedad del señalamiento volvió a poner el caso bajo atención internacional porque no fue la única acusación de ese tipo contra el mandatario. En 1998, su hijastra Zoila Mónica también lo denunció, sin que el expediente tuviera consecuencias judiciales

La familia, entre el reclamo y el silencio

En julio, la madre de Elvia Junieth, Elidia Castillo, difundió un mensaje público en el que pidió saber qué pasó con su hija y sus nietas. Dijo que no conoce su situación y reclamó por las dos niñas, a las que describió como menores que ni siquiera asistían a clases

Castillo también afirmó que no come ni duerme y que seguirá pidiendo respuestas hasta que le devuelvan a sus nietas. Hasta ahora, no ha habido una respuesta pública del Estado

La muerte del hermano y la sombra de la custodia estatal

Santos Sebastián Flores Castillo denunció en 2005 la relación entre Ortega y su hermana ante organismos de derechos humanos y la oficina de la presidencia durante el gobierno de Enrique Bolaños. Después fue acusado de violación agravada y condenado a 15 años de prisión, una causa que su familia consideró una represalia

Durante su encierro, la familia denunció torturas y condiciones degradantes. En una visita de 2015, su madre dijo que lo encontró con pérdida de peso, palidez, llagas, hongos en manos y pies, dificultades para caminar, aislamiento, encadenamiento, falta de sol, restricciones de comida y ausencia de atención médica

El 8 de octubre de 2021, Santos Sebastián Flores Castillo murió bajo custodia del Estado. La familia sostuvo luego que el cuerpo presentaba signos de violencia y desnutrición grave

Alertas sobre desaparición forzada

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha incorporado la denuncia sobre la muerte de Santos Flores Castillo en el expediente del caso. Además, durante sesiones recientes del organismo, la situación de los desaparecidos en Nicaragua volvió a ser puesta sobre la mesa por la relatoría para el país

Para activistas y defensoras, la desaparición de Elvia Junieth y sus hijas no puede leerse de forma aislada. Consideran que el caso se inscribe en una cadena de represalias contra una familia que denunció públicamente abusos y terminó expuesta a prisión, muerte bajo custodia y desaparición