Las autoridades federales anunciaron este viernes nuevos recortes de agua para los próximos dos años en tres estados del oeste de Estados Unidos que dependen del río Colorado, una cuenca golpeada por una sequía prolongada y por la caída sostenida de sus reservas

Bajo el plan oficial, California, Nevada y Arizona deberán reducir en conjunto 1,25 millones de acre-pies por año, equivalentes a unos 1.540 millones de metros cúbicos. Las restricciones podrían ser mayores si las condiciones empeoran

Arizona, el más afectado

Arizona afrontará los recortes más duros. En cambio, los estados ubicados aguas arriba, como Colorado, Utah, Wyoming y Nuevo México, no tendrán reducciones por ahora. México, por su parte, disminuirá su toma en 250.000 acre-pies, unos 310 millones de metros cúbicos, en el marco de un tratado bilateral

La medida llega mientras siguen sin definirse las reglas de largo plazo para el uso del agua del río, que vencen en octubre. Los siete estados de la cuenca no lograron todavía un acuerdo sobre cómo repartir ese recurso en el futuro

Reservas al límite

La cuenca del Colorado registró el peor manto de nieve de su historia reciente durante el último invierno, una señal que agrava la presión sobre agricultores, industrias, fauna silvestre y centrales hidroeléctricas, además de decenas de millones de personas que dependen del río

La combinación de sobreuso, sequía y temperaturas más altas ha vaciado los dos mayores embalses alimentados por el Colorado. El lago Mead cayó recientemente a su nivel más bajo desde que comenzó a llenarse hace nueve décadas, y el lago Powell alcanzó un piso similar poco después. La capacidad conjunta de ambos es la más baja en casi siete décadas

Un puente, no una solución final

Los negociadores de Arizona agradecieron la colaboración de California y Nevada para compartir los recortes. Sostuvieron que las reducciones previstas para 2027 y 2028 aportarán estabilidad mientras continúan las conversaciones sobre el manejo de más largo plazo

Desde California también se destacó que el plan ofrece una certidumbre inmediata en un momento de riesgo extraordinario, aunque se lo describió como una medida transitoria y no como una solución definitiva

En el sur de Nevada, voces vinculadas a la conservación advirtieron que la situación podría frenar desarrollos inmobiliarios en el área de Las Vegas y reflejar la gravedad de la crisis hídrica. También señalaron que la reducción del caudal en el entorno de la presa Hoover simboliza la necesidad de prepararse para un escenario de largo plazo más austero