Estados Unidos retiró todos sus bombarderos B-1 de la base de la Real Fuerza Aérea británica en Fairford, en el suroeste de Inglaterra, después de recibir nuevas advertencias de seguridad
Un funcionario del Departamento de Defensa confirmó que las aeronaves fueron enviadas de regreso a sus bases de origen en Estados Unidos. La decisión se tomó tras una amenaza no especificada, calificada por otro funcionario como un “incidente real”
Evacuación y operativo policial en Fairford
A finales de septiembre, la policía intervino cerca de la base luego de una alerta sobre tres vehículos sospechosos. El operativo obligó a evacuar 85 viviendas de la zona
Las autoridades no hallaron artefactos explosivos dentro de los vehículos, aunque sí encontraron gasolina. El episodio derivó en la detención de seis hombres: cinco británicos arrestados en el lugar y un ciudadano británico-iraní detenido días después
Todos quedaron en libertad bajo control judicial y enfrentan sospechas vinculadas con la preparación de un acto terrorista
Indicios sobre una posible participación iraní
Dos funcionarios estadounidenses señalaron que los comandantes recibieron advertencias sobre un supuesto complot respaldado por Irán contra la base. La información habría sido detectada tres semanas antes, pero la situación se volvió más urgente durante las últimas 24 horas
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que existían fuertes indicios de una posible implicación iraní. Teherán rechazó y condenó categóricamente esas acusaciones
El presidente estadounidense, Donald Trump, cuestionó la decisión adoptada durante el incidente, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que el caso involucraba claramente a un actor extranjero, sin brindar más detalles
Una decisión inusual para la Fuerza Aérea estadounidense
El regreso de los bombarderos a Estados Unidos, en lugar de su traslado a otra base de la región, fue considerado inusual por funcionarios estadounidenses
Las especulaciones sobre el origen del incidente incluyen desde una posible amenaza terrorista hasta un eventual robo de combustible, en un contexto de fuertes aumentos en los precios de la energía en el Reino Unido
La seguridad en Fairford había sido reforzada recientemente. En marzo, el Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizar la base para lanzar ataques defensivos contra Irán, una medida que generó rechazo por parte de Teherán y preocupación entre algunos habitantes de Gloucestershire