Andrés López Beltrán, hijo del expresidente de México Andrés Manuel López Obrador, informó que Estados Unidos le canceló la visa. En una carta de tres páginas, sostuvo que la medida responde a razones políticas y negó que exista una causa legal que la justifique

La versión de López Beltrán

El político de Morena responsabilizó de la decisión al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau. Afirmó que la resolución tiene un carácter “político, más bien politiquero y propagandístico”

También aseguró que ha actuado bajo principios de honestidad inculcados por sus padres y que no hay pruebas en su contra por actos delictivos. En ese contexto, le pidió a Donald Trump que revisara su caso y preguntó si estaba al tanto de lo ocurrido

La postura de Washington

La cancelación se suma a las 175 mil visas que la administración Trump ha retirado desde su regreso a la Casa Blanca. El caso también se enmarca en una serie de decisiones que han alcanzado a otros perfiles vinculados a Morena

Sin detallar el motivo específico de la medida, la Embajada de Estados Unidos en México difundió un video de Rubio en el que remarcó que nadie tiene derecho a una visa. Según su mensaje, si un visitante realiza actividades contrarias a los intereses nacionales de Estados Unidos, el permiso puede ser revocado

La reacción del gobierno mexicano

La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que, de acuerdo con información de la Fiscalía General de la República, no existe una investigación abierta contra López Beltrán. A su juicio, la medida tiene “un sentido político esencialmente”

Sheinbaum también señaló que el caso no sería parejo si estuviera vinculado con delincuencia y sugirió que la decisión podría implicar una forma de injerencia en la política mexicana